jueves, 27 de marzo de 2014

Estoy muy orgullosa de mi sangre...menos de mi bisabuelo materno - materno

Me someto a mi misma al revisionismo histórico familiar.

Durante unas vacaciones familiares, mi mamá insistió en que su madre debía ir con la familia de vacaciones a Cancún, bueno, al principio no nos opusimos mi hermana y yo porque nos reservaron una cuarto en el hotel para nosotras a parte del de mi mamá y su madre. ¿Porqué tanto mi sister como yo no queríamos ir con nuestra abuela? Porque tristemente cuando ve a una persona indígena en las playas siempre trata de humillarle. 
    Sin embargo toda esa parafernalia racista que tiene mi abuela va más allá de las ideas recalcitrantes de una vida, se remonta desde hace más de cien años. Una vez que conocí la historia de la familia Ur...me alegré de no haber conocido a mi bisabuelo, sé que me habría plantado un par de bofetadas. Remontando desde que se tiene registro (para la desgracia familiar) que eran conservadores, enemigos acérrimos de Benito Juárez. Eso último puede ser porque los Ur....eran muy conservadores, pero podría justificarlo hasta cierto punto. 

    La cosa se pone peor para la genealogía familiar, cuando comenzó la revolución mexicana mi bisabuelo ya se había convertido en un joven de 22 años, que criticó la causa del pueblo. Era evidente que no se conmovía por la pobreza del pueblo, las condiciones de trabajo de los jornaleros del campo, o de su derecho "porque dios lo quiso" de que al ser el patrón se permitía abusar de los peones del campo.

   Mientras una parte de mi viene de gente que nunca aprobó ni practicó los abusos a sus criados o jornaleros, otra no dejaba de sentir el derecho supremo sobre otros. Hace poco una señora mayor, quien fuera criada de mi abuelita Aurora y el abuelo Cuco, me contó que cuando terminaba de trabajar, había (por los años cuarenta) delincuentes a la espera de las jóvenes que terminaban su trabajo en las casas, muchas eran violentadas. Mis abuelos, para evitar que su ayudante sufriera eso, construyeron una vereda cerrada que conectaba la entrada  de la casa grande con la casa de unos viejitos que vivían cerca de la muchacha.

    La señora me dijo muy contenta que nunca sufrió de abusos ni acosos con mis abuelos, tristemente por razones familiares tuvo que trabajar en la Ciudad de México, específicamente en la Colonia Roma, donde los patrones ejercían su "derecho de pernada". Sufrió mucho, pero me dijo que se alegraba de que mis bisabuelos fueran buenas personas.

     Con el hijo del sol la situación fue muy diferente, de hecho cuando la revolución estaba en su apogeo comenzó a hablar en exceso de la propiedad privada, su derecho sobre la propiedad privada y más propiedad privada. Esa idea capitalista con tintes de un neoliberalismo primitivo y local, lo mencionaría hasta el final de sus días. Mi mamá recuerda mucho de su abuelo hablando de que el reparto de tierras a su parecer "era algo que no se merecían los campesinos" (palabras censuradas). 
    
    Mi mamá incluso cuenta que el hijo del sol se molestó con otros hechos de gran trascendencia para el país: la expropiación petrolera, el reparto de tierras que puso en marcha el presidente Lázaro Cárdenas y obvio el sufragio femenino de 1953. La verdad mi mamá es muy prudente y nunca mencionó algo que contrariara a su abuelo, pero su papá, mi abuelo Carmelo no simpatizaba nada con su suegro, ya que mi abuelito tenía ideas liberales. Por ejemplo a sus trabajadores les enviaba a la escuela o les enseñaba a hacer cuentas y llevar la contabilidad.
    
    Además existió algo que irritaba particularmente al abuelo sol, era que mis bisabuelo materno. paterno, se benefició con el reparto de tierras y fue ejidatario. Afrenta para un hombre que creía en la propiedad privada. Mi abuelo trataba a su suegro con condescendencia y regañaba a su esposa cuando comenzaba a maltratar a los trabajadores, indígenas o a la gente humilde. Fue algo que definitivamente mermó su matrimonio, mi mamá recuerda el consejo de su papá: no seas como tu madre o tu abuelo, juzga a las personas por su carácter. 

   Mi mamá siguió el consejo de mi abuelo, no tolera la actitud de su madre y la de la mayoría de sus hermanos, no me agrada saber de tal antecedente en mis raíces familiares, pero sé que el carácter de mi abuela y su ascendencia, son un ejemplo de COMO NO SER Y JUZGAR EL CARACTER, NO LA BILLETERA.

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