miércoles, 30 de octubre de 2013

Los cuentos de terror de Garfield

No había nada más chistoso que Garfield  y sus amigos, en español latino claro. A veces tenía episodios de terror que eran muy ocurrentes y bastante graciosos, como va a ser día de muertos me parece apropiado para las fechas. Mi favorito era el del queque de frutas que era en realidad un meteorito. También el del monstruo que comía ropa, pero solo de algodón y lana, nada de poliester o nylon.

La criatura detrás de la mayonesa junto al ketchup a un costado de la ensalada de coles.


La noche del lavado en seco vivo



Hay vida en la nevera 


Un carnaval de maleficios



Bienes raíces


lunes, 28 de octubre de 2013

La libertad sirve a los ricos para explotar, chantajear, saquear, lavar y dolarizar su dinero

Pedro Echeverría V.
Rebelión


1. Germán Larrea, dueño del Grupo México -como hacen todos los empresarios- amenazó con dejar de invertir en el país si el Congreso aprueba el nuevo impuesto de 7.5 por ciento a las regalías de la minería. En su reporte financiero Grupo México advirtió que se verá obligado a redirigir su programa futuro de inversión de 5 mil 388 millones de dólares a países con mayor oportunidad de rendimiento a la inversión y donde exista un régimen fiscal estable que estimule el desarrollo de la industria minera, a la vez que cuente con mejores costos de energía eléctrica y gas, como pudiera ser Estados Unidos, Canadá, Perú y Chile. Yo, si fuera presidente, expropiaría a todos los multimillonarios para crear los millones de empleos necesarios y pagar los salarios justos que alcancen para vivir, pero el gobierno de México se arrodilla ante ellos pidiéndoles perdón.

 2. Germán Larrea sólo es un funesto empresario explotador más con gigantescas riquezas. ¿Cómo hicieron sus miles de millones de dólares los potentados que figuran en Forbes: Slim, Larrea, Salinas, Azcárraga, Bailleres, Servitje, X González, sino explotando, saqueando, haciendo negocios con la protección de los gobiernos de México? Obviamente su poder no le cayó del cielo; no fue un envío de dios. Mientras cientos de miles de maestros se sacrifican plantándose varios meses en las calles para exigir al gobierno que no les imponga la Reforma Educativa privatizadora, esos multimillonarios con un telefonazo tiran por la borda o imponen las leyes que quieran. Esto será así mientras impere el sistema capitalista, será en tanto no seamos capaces los trabajadores de derrotar a la burguesía opresora.

 3. En México es necesario crear cada año un millón 300 mil empleos para emparejar el crecimiento de los jóvenes en edad de trabajar. Se recuerda que dentro la demagogia de López Portillo y la alta producción petrolera en 1978-79, llegó a decir que se había abatido el desempleo y que se podría gritar que ¡Hay vacantes, hay trabajo! A los tres años llegó el desplome económico, la profunda crisis, la intervención del FMI y la firma de la "Carta de Intención" que obligó a acabar con la inversión y los gastos sociales, así como al Estado a vender las paraestatales y a entregar a la empresa privada el control de la economía. ¿No se recuerda acaso al presidente Reagan de EEUU frotándose las manos por el total control que estaba celebrando con México? Desde entonces cada año sólo se han creado de 400 a 500 mil y el resto iba engrosando el desempleo y el trabajo informal.

 4. Los grandes empresarios -que de mexicanos no tienen nada- decidieron invertir sus capitales en otros países, particularmente en Centro y Suramérica donde los trabajadores comenzaron a hablar del "imperialismo mexicano que explotaba y oprimía a los pueblos". Dado que "los capitales no tienen patria" (sólo es creencia de tontos) los multimillonarios mexicanos se dedicaron a buscar países con salarios miserables y sin huelgas que les garanticen más altas ganancias. Por ello hoy tienen la desfachatez de amenazar contra los impuestos y las leyes. Esa actitud empresarial en México se registra en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, cuando los gobiernos quieren obligar a lo empresarios. Sólo Cuba pudo actuar contra ellos en los primeros seis años de la Revolución, pero también así le fue: fue bloqueada por el gobierno yanqui durante más de 50 años.

 5. Se ha demostrado que la revolución mexicana de 1910-17 no fue encabezada por la gran burguesía terrateniente, bancaria o comercial, sino por una pequeña burguesía política jefaturada por pequeños propietario, profesores y políticos del tipo Obregón, Calles, Alvarado, Lucio Blanco, Múgica, Cárdenas, que descabezó el porfirismo, el huertismo y luego el carrancismo. La gran burguesía mexicana sólo se desarrolló en los veinte y treinta, bajo la asociación, educación y protección del Estado; vivió subordinada a la burguesía burocrática o pública más de 50 años hasta que en 1982 se sintió fuerte e independiente y con el apoyo de los EEUU saltó al gobierno directo en aquella rebelión contra la nacionalización bancaria encabezada por el panista Clouthier.

 6. La clase millonaria (financiera, bancaria, industrial, comercial, terrateniente) de todos los países vive de las presiones y chantajes que hace a todos los gobiernos para hacer más grande su riqueza y poder. Incluso los gobiernos antimperalistas como el de Chávez-Maduro, el de Evo Morales, Rafael Correa o Daniel Ortega se han pasado lidiando con los funestos empresarios de sus países que no han dejado de boicotear a sus gobiernos. En México ni pensarla: el gobierno de Peña Nieto tendrá que someterse a ellos tal como lo exigen los grandes empresarios de la industria minera. Si peña, para cuidar su presencia no se somete de manera abierta tendrá que hacerlo de otra manera; lo que es seguro es que se someterá porque Larrea es uno de los 10 hombres más ricos de México.

 Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

viernes, 25 de octubre de 2013

La Muerte Madrina

Los hermanos Jacobo y Guillermo Grimm crearon una recopilación  de las leyendas de la tradición teutona. Durante la edad media Europa recibió a comunidades practicantes de la religión Judía, quienes tenían una educación superior (sabían leer y escribir) al grueso cristiano, quienes a su vez les relataron las leyendas populares. Gracias a ello, los relatos en texto consiguieron llegar a los hermanos Grimm en clímax de las guerras napoleónicas. Por ello, algunas leyendas contienen moralejas evidentes ya que la tradición hebrea sigue la misma estructura.


Un hombre muy pobre tenía doce hijos; y aunque trabajaba día y noche, no alcanzaba a darles más que pan. Cuando nació su hijo número trece, no sabía qué hacer; salió a la carretera y decidió que al primero que pasara le haría padrino de su hijito. Y el primero que pasó fue Dios Nuestro Señor; él ya conocía los apuros del pobre y le dijo: "Hijo mío, me das mucha pena. Quiero ser el padrino de tu último hijito y cuidaré de él para que sea feliz." El hombre le preguntó: "¿Quién eres?" - "Soy tu Dios." - "Pues no quiero que seas padrino de mi hijo; no, no quiero que seas el padrino, porque tú das mucho a los ricos y dejas que los pobres pasemos hambre." El hombre contestó así al Señor, porque no comprendía con qué sabiduría reparte Dios la riqueza y la pobreza; y el desgraciado se apartó de Dios y siguió su camino. Se encontró luego con el diablo, que le preguntó: "¿Qué buscas? Si me escoges para padrino de tu hijo, le daré muchísimo dinero y tendrá todo lo que quiera en este mundo." El hombre preguntó: "¿Quién eres tú?" - "Soy el demonio.".

 "No, no quiero que seas el padrino de mi niño; eres malo y engañas siempre a los hombres." Siguió andando, y se encontró con la muerte, que estaba flaca y en los huesos; y la muerte le dijo: "Quiero ser madrina de tu hijo." - "¿Quién eres?" - "Soy la muerte, que hace iguales a todos los hombres." Y el hombre dijo: "Me convienes; tú te llevas a los ricos igual que a los pobres, sin hacer diferencias. Serás la madrina." La muerte dijo entonces: "Yo haré rico y famoso a tu hijo; a mis amigos no les falta nunca nada." Y el hombre dijo: "El prócimo domingo será el bautizo; no dejes de ir a tiempo." La muerte vino como había prometido y se hizo madrina.

El niñito creció y se hizo un muchacho; y , un día, su madrina entró en la casa y dijo que la siguiera. Llevó al chico a un bosque, le enseñó una planta que crecía allí y le dijo: "Voy a darte ahora mi regalo de madrina: te haré un médico famoso. Cuando te llamen a visitar un enfermo, me encontrarás siempre al lado de su cama. Si estoy a la cabecera, podrás asegurar que le curarás; le darás esta hierba y se pondrá bueno. Pero si me ves a los pies de la cama, el enfermo me pertenecerá, y tú dirás que no tiene remedio y que ningún médico le podrá salvar. No des a ningún enfermo la hierba contra mi voluntad, porque lo pagarías caro."

Al poco tiempo, el muchacho era ya un médico famoso en todo el mundo; la gente decía: "En cuanto ve a un enfermo, puede decir si se curará o no. Es un gran médico." Y le llamaban de muchos países para que fuera a visitar a los enfermos y le daban mucho dinero, así que se hizo rico muy pronto. Ocurrió que el rey se puso malo. Llamaron al médico famoso para que dijera si se podía curar; pero en cuanto se acercó al rey, vio que la Muerte estaba a los pies de la cama. Allí no valían hierbas. Y el médico pensó: "¡Si yo pudiera engañar a la Muerte siquiera una vez! Claro que lo tomará a mal, pero como soy su ahijado, puede que haga la vista gorda. Voy a probar." Cogió al rey y le dio la vuelta en la cama, y le puso con los pies en la almohada y la cabeza a los pies; y así, la Muerte se quedó junto a la cabeza; entonces le dio la hierba y el rey convaleció y recobró la salud. Pero la Muerte fue a casa del médico muy enfadada, le amenazó con el dedo y dijo: "¡Me has tomado el pelo! Por una vez, te lo perdono, porque eres mi ahijado; pero como lo vuelvas a hacer, ya verás: te llevaré a ti."

Y al poco tiempo, la hija del rey se puso muy enferma. Era hija única, y su padre estaba tan desesperado que no hacía más que llorar. Mandó decir que al que salvara a su hija le casaría con ella y le haría su heredero. El médico, al entrar en la habitación de la princesa, vio que la Muerte estaba a los pies de la cama. ¡Que el muchacho habría recordado la amenaza de su madrina! Pero la gran blleza de la princesa y la felicidad de casarse con ella le trastornaron tanto que se desechó a todos los pensamientos. No vio las miradas encolerizadas que le echaba la Muerte, ni cómo le amenazaba con el puño cerrado: cogió en brazos a la princesa y la puso con los pies en la almohada y la cabeza a los pies, le dio la hierba mágica, y al poco rato la cara de la princesa se animó y empezó a mejorar.

La Muerte, furiosa porque la habían engañado otra vez, fue a grandes zancadas a casa del médico y le dijo: "¡Se acabó! ¡Ahora te llevaré a ti!" Le agarró con su mano fría, le agarró con tanta fuerza, que el pobre muchacho no se podía soltar, y se lo llevó a una cueva muy honda. Y el médico vio en la cueva miles y miles de luces, filas de velas que no se acababan nunca; unas velas eran grandes, otras medianas y otras pequeñas. Y cada momento unas se apagaban, y otras se estaban encendiendo otra vez; era como si las lucesitas estuvieran brincando. La Muerte le dijo: "Mira, esas velas que ves son las vidas de los hombres. Las grandes son las vidas de los niños; las medianas son las vidas de los cónyuges, y las pequeñas las de los ancianos. Pero hay también niños y jóvenes que no tienen más que una velita pequeña." - "¡Dime cuál es mi luz!" dijo el médico, pensando que era todavía una vela bien grande. Y la Muerte le enseñó un cabito de vela, casi consumido: "Ahí la tienes." - "¡Ay, madrina, madrina mía! ¡Enciéndeme una luz nueva! ¡Por favor, hazlo por mí! ¡Mira que todavía no he disfrutado de la vida, que me van a hacer rey y me voy a casar con la princesa!" - "No puede ser," dijo la Muerte. "No puedo encender una luz mientras no se haya apagado otra." - "¡Pues enciende una vela nueva con la que se está apagando!" suplicó el médico. La Muerte hizo como si fuera a obedecerle; llevó una vela nueva y larga. Pero como quería vengarse, a sabiendas tiró el cabito de vela al suelo, y la lucecita se apagó. Y en el mismo momento, el médico se cayó al suelo, y dio ya en manos de la Muerte.

sábado, 19 de octubre de 2013

La Granja del Dr. Frankenstein (Completo en Español) Antibioética

La Bioética es un concepto conocido dentro de la comunidad científica, pero desconocida para la mayor parte del público general. Lo anterior puedo debatirlo al mismo tiempo porque en momentos de nuestra vida. Por ejemplo: un feto con Síndrome de Down para ser abortado. En ese momento se da el uso de la bioética. Sin embargo como aún no me siento preparada para discutir dicho tema para el ser humano, lo pongo en el contexto de nuestra alimentación. Al menos me gustaría saber que existe detrás de lo que hay en el mercado de comestibles. 
    Desde que se puede modificar los elementos de la alimentación a fin de maximizar ganancias corporativas, definitivamente el "mejorar la granja" alcanza connotaciones infinitas. La manipulación genética podría ser útil, sin embargo al momento de experimentar por el hecho de "poder hacerlo", para "mejorar las ventas" o evitar "molestias a los productores" se olvida que el consumidor es un ser humano. Es decir, la salud del consumidor como siempre, deja de ser importante.


Opus dei, la secta de los poderosos


miércoles, 16 de octubre de 2013

Animales Extintos por el Hombre

Me intriga la cantidad de animales que han sido extintos a causa del homo sapiens, sin embargo he enconntrado un vídeo bastante completo en relación a las características morfológicas y de comportamiento. En  mi lista de animales extintos tengo algunas especies que se vieron mermada. A pesar de ser un vídeo hecho por un usuario de youtube, es bastante profesional y en mi parecer, los grandes canales de teledifusión no han hecho su tarea al momento de exponer la cantidad de animales extinguidos por acción humana.

martes, 15 de octubre de 2013

Ciudad de México: los paros magisteriales de octubre de 1948

Gerardo Peláez Ramos
Rebelión


La historia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación está claramente definida por cinco etapas: 1) La de los liderazgos legítimos y claramente elegidos, de manera indirecta, por los representantes de los miembros de filas de la organización (1943-1949), que correspondió a los ejercicios gremiales del historiador Luis Chávez Orozco y del pedagogo y líder sindical Gaudencio Peraza Esquiliano; 2) El roblemartinismo: primer cacicazgo magisterial (1949-1972), encabezado por el ingeniero Jesús Robles Martínez, ejecutor de la charrificación del SNTE; 3) El vanguardismo: segundo maximato del sindicato de maestros (1972-1989), bajo la conducción del golpeador y porro Carlos Jonguitud Barrios, que inicialmente pretendió remozar desde arriba al poderoso organismo; 4) El elbismo: tercer cacicazgo del SNTE (1989-2013), dirigido por Elba Esther Gordillo, hoy presa por hechos punibles, con el neoliberalismo como pensamiento guía, y 5) La de la transformación del SNTE de sindicato charro en sindicato blanco, con Juan Díaz de la Torre como máximo “dirigente”.

 En el primer periodo el juego de tendencias en el seno del hoy mayor sindicato del país era una realidad. La burocracia sindical incluía, de hecho, a todas las expresiones políticas en el diapasón del sindicalismo magisterial. Los trabajadores y sus líderes tenían reuniones de escuela y delegaciones sindicales, plenos de representantes en las secciones, y consejos y congresos nacionales ordinarios y extraordinarios. Sin que dejaran de manifestarse ciertas acciones violentas, en general la vida sindical transcurría como en los grandes sindicatos nacionales de industria. No existía, pues, el charrismo sindical. Naturalmente, esto no significaba que el sindicato fuera independiente del poder público.

 En 1948, ya para terminar la gestión peracista, se desarrollaron combativos paros del profesorado de primaria del Distrito Federal, dirigidos por Manuel Sánchez Vite, secretario general del Comité Ejecutivo de la Sección IX del SNTE, y Gaudencio Peraza Esquiliano, secretario general del Comité Ejecutivo Nacional de la propia organización. Estos paros se produjeron con la movilización en masa de los padres de familia, mediante la realización de mítines y manifestaciones, ya que no obstante los cálculos optimistas de Miguel Alemán en su informe de gobierno el 1 de septiembre, (1) el magisterio capitalino, con la intención de resarcir el poder adquisitivo de sus salarios, realizaría paros por decisión propia, con el apoyo y la dirección de los órganos regulares del Sindicato Nacional.

 Los profesores de enseñanza primaria de la Ciudad de México, tras celebrar asambleas de escuela y plenos de comités delegacionales, elevó ante la Secretaría de Educación Pública la demanda de aumento a los sueldos en 30 por ciento. La SEP prestó oídos sordos a la petición sindical.

 Cansados de esperar, los educadores llevaron a cabo un paro de actividades el 6 de octubre. La población distritense fue conmovida. El CES 9 del SNTE informaba: “Los editorialistas de los periódicos: ‘El Universal’, ‘Excélsior’ y otros, se han dado a la tarea insolente de injuriar al magisterio del Distrito Federal, que a mucho honor tenemos en representar, por el hecho de que, después de agotados todos los medios pacíficos y de entendimiento, ha resuelto hacer paros y si es necesario llegar a la huelga general, si antes del día 8 de noviembre próximo no se resuelve satisfactoriamente la petición que tenemos planteada ante las autoridades, a fin de que se aumenten en un 30% los miserables sueldos que hoy disfrutamos”. (2)

 En la misma fecha, fue enviada una carta a Tomasa Valdés viuda de Alemán, madre del presidente de la República, en la que se le planteaba: “Todos los padres de los alumnos que asisten a la Escuela ‘Francisco Giner de los Ríos’, de la Colonia Obrera, reunidos la mañana de hoy, nos comisionaron para que viniésemos en su nombre a pedir la ayuda de usted a favor de los maestros de nuestros hijos. Como usted debe saber, los maestros vienen pidiendo desde hace algún tiempo el aumento de sus sueldos sin lograr nada”. (3)

 Al día siguiente, se efectuó una gigantesca manifestación, con la participación activa de decenas de miles de padres de familia.

 El 12 de octubre, el coronel Marcelino Inurreta, Director Federal de Seguridad, decía en un memorando: “En el salón de actos del Sindicato de Electricistas tuvo lugar el día de hoy una reunión de representantes delegacionales de la Sección IX del sindicato de maestros. Hicieron acto de presencia, una representación de padres de familia, portando un cartelón con una leyenda que se refería al apoyo del movimiento magisterial. Acto continuo, el secretario general de la Sección IX, dio un amplio informe sobre el movimiento, siendo interrumpido por la presencia del presidente de la Federación de Maestros de Venezuela, quien hizo uso de la palabra informando de la situación económica bonancible que han alcanzado los maestros de su país y exhortó a los maestros de México para que no cejaran en su movimiento, comprometiéndose a hacer labor de respaldo ante las federaciones de maestros latinoamericanos”. (4)

 El día 13, para presionar, se materializó otra suspensión de labores.

 En vista del curso de los acontecimientos, del 13 al 15 de octubre se realizó el I Consejo Nacional Extraordinario (que debería ser el segundo) del SNTE, que resolvió apoyar el movimiento por propuesta de Gaudencio Peraza. Éste expresó: “No hacemos ni aceptamos ninguna rectificación en nuestra táctica de lucha que es la propia de todo organismo sindical revolucionario. No aceptaremos nunca el criterio de que los maestros no podemos ni debemos actuar como los demás trabajadores en la lucha por la consecución de nuestras justas demandas”. (5)  

 La reunión aprobó las siguientes resoluciones: “1º Se acepta con simpatía y agradecimiento la promesa presidencial de aumento de salarios para los trabajadores de la educación en el presupuesto del año entrante así como las demás prestaciones anunciadas hoy.

 “2º Se encarga al Comité Nacional realizar todas las gestiones necesarias a fin de obtener su cumplimiento.

 “3º Se suspenden los paros y el movimiento de huelga acordados por la Sección IX en su último consejo”. (6)

 El día 15, miembros del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE tuvieron una entrevista con el Primer Mandatario de la nación. El secretario general de los trabajadores de la educación expresó: “Queremos ratificar ante usted que el magisterio de la República no es enemigo del régimen; por el contrario, es su leal colaborador. No es verdad que la actitud de los maestros obedezca a motivos políticos”. (7)

 Miguel Alemán respondió que lo sabía, que las demandas eran justas y que mejorar al magisterio era una de sus preocupaciones.

 Para festejar los logros del movimiento, los trabajadores de la enseñanza celebraron una concurrida manifestación el 20 de octubre, en la cual expresó Manuel Sánchez Vite: “Es necesario declarar que el problema de la Sección IX del SNTE, ha tenido resolución parcial y no definitiva; los maestros del Distrito en consejo celebrado el 16 del actual, con la representación de todas las escuelas y comités delegacionales resolvió: 1ª Se acepta la oferta del gobierno consistente en dos millones de pesos que se aplicarán íntegramente al aumento del 30% de salarios por el presente año a partir de la 2ª quincena del mes en curso, conforme a la distribución aprobada en el consejo de julio último. 2ª Se aplaza el movimiento en espera del aumento general prometido por el Sr. Presidente para el año próximo y de la partida del Departamento Central para complemento de nuestros sueldos...” (8)

 Desarrollado en pleno periodo de instauración del charrismo sindical, el movimiento se coronó con la victoria.

 Con Gaudencio Peraza Esquiliano se cierra toda una etapa en el desenvolvimiento del sindicalismo magisterial: la de un liderazgo forjado en la construcción de los organismos gremiales y en la lucha de masas por conquistar las demandas más sentidas de los educadores. El futuro inmediato, en cambio, estaría signado por la constitución de una dirigencia forjada en las concepciones y las prácticas del corporativismo priista, es decir, en la lucha por abatir las tradiciones de pelea del magisterio, en la costumbre de no recurrir a la movilización de masas y en la práctica de someter y golpear a los adversarios. Meses después de los paros, sobre la organización se instauraría el charrismo sindical que en la jerga magisterial recibe el nombre de primer cacicazgo del SNTE o roblesmartinismo.
Notas

 (1)  Los presidentes de México ante la nación. Informes, manifiestos y documentos de 1821 a 1966, vol. IV, México, Cámara de Diputados, 1966, p. 490.

 (2) Volante, 6-X-48.

 (3) Volante, 6-X-48.

 (4) Fotocopia de memorando, 12-X-48, p. 1.

 (5) Suplemento de Reivindicación, 23-X-48, p. 8.

 (6) Ibíd., p. 6.

 (7) Tiempo, núm. 338, 22-X-48, p. 1, y Gerardo Peláez Ramos, Historia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, México, Ed. del STUNAM, 2ª ed., 2000.

 (8) Suplemento de Reivindicación, 23-X-48, p. 8.

 ***El autor agradece la entrega de materiales del sindicalismo magisterial de los años de 1942 a 1954, principalmente del Archivo General de la Nación y del Archivo de la Secretaría de Educación Pública, por parte de la maestra Carmen Imelda Valdez Vega, trabajadora académica de la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 8 de octubre de 2013

La Novia de Corinto por Goethe

Procedente de Atenas, a Corinto
llegó un joven que nadie conocía.
Y a ver a un ciudadano dirigióse,
amigo de su padre, y diz que habían
ambos viejos la boda concertado,
tiempos atrás, del joven con la hija
que el cielo al de Corinto concediera.

Pero es sabido que debemos caro
pagar toda merced que nos otorguen.
Cristianos son la novia y su familia;
cual sus padres, pagano es nuestro joven.
Y toda creencia nueva, cuando surge,
cual planta venenosa, extirpar suele
aquel amor que había en los corazones.

Rato hacía ya que todos en la casa,
 menos la madre, diéranse al reposo.
 Solícita recibe aquella al huesped
 y lo lleva al salón más fastuoso.
 Sin que él lo pida bríndale rumbosa
 vino y manjares, exquisito todo,
 y con un "buenas noches" se retira.

 No obstante ser selecto el refrigerio,
 apenas si lo prueba el invitado;
 que el cansancio nos quita toda gana,
 y vestido en el lecho se ha tumbado.
 Ya se durmió... Pero un extraño huésped,
 por la entornada puerta deslizándose,
 a despertarlo de improviso viene.

 Abre los ojos, y al fulgor escaso
 de la lámpara mira una doncella
 que cauta avanza, envuelta en blancos velos;
 ciñen su frente cintas aurinegras.
 Al ver que la han visto
 levanta asustada
 una blanca mano la sierva de Cristo.

 -¿Cómo -exclama-, acaso una extraña soy
 en mi hogar, que nada del huesped me dicen?
 ¡Y hacen que de pronto me acometa ahora
 sonrojo terrible!
 Sigue reposando
 en ese mi lecho,
 que yo a toda prisa el campo despejo.

 -¡Oh, no te vayas, linda joven! -ruega
 el joven, que de el lecho salta aprisa-.
 Gusté de Baco y Ceres las ofrendas,
 pero tú el amor traes, bella corintia.
 ¡Pálida estás del susto!
 ¡Ven junto a mí, y veremos
 cuán benignos los dioses son y justos!

 -¡No te acerques a mí, joven! ¡Detente!
 ¡Vedada tengo yo toda alegría!
 Que estando enferma hizo mi madre un voto
 que cumple con severa disciplina.
 Naturaleza y juventud -tal dijo-,
 al cielo en adelante
 habrán de estarle siempre sometidas.

 Y de los dioses el tropel confuso
 de nuestro hogar al punto fue proscrito.
 Sólo un Dios invisible hay en el cielo,
 el que en la cruz nos redimiera, Cristo.
 Sacrificios le hacemos,
 mas no bueyes y toros son las víctimas,
 sino lo más preciado y más querido.

 Pregunta el joven, ella le contesta,
 y él cada frase en su interior medita
 -¿Pero es posible tenga aquí delante;
 solos los dos, mi bella prometida?
 ¡Entrégate a mis brazos sin recelo!
 ¡Nuestra unión, que juraron nuestros padres,
 juzgar puedes por Dios ya bendecida!

 -¡No me toques, que a Cristo por esposa
 destinada me tienen! Dos hermanas
 me quedan..., tuyas sean...; yo soy del claustro;
 sólo te pido de esta desdichada
 alguna vez te acuerdes en sus brazos,
 que yo en ti pensaré mientras la tierra
 tarde -no será mucho- en darme amparo!

 -¡No! ¡A la luz de esta antorcha juraremos
 cumplir de nuestros padres la promesa!
 No dejaré te pierdas para el goce,
 no dejaré que para mí te pierdas.
 ¡A la casa paterna he de llevarte!
 ¡Ahora mismo la fecha convengamos
 en que ha nuestro himeneo de celebrarse!

 Truecan muy luego prendas de amor fiel;
 rica cadena de oro ella le entrega;
 rica copa de plata de un trabajo
 sin par él brinda a la sin par doncella
 -Tu cadenilla no me vale;
 dame mejor, amada,
 un rizo de tu pelo incomparable.

 De los fantasmas en aquel momento
 suena la hora, en tanto que dichosos
 ellos se sienten, y el oscuro vino
 se brindan mutuamente, y con sus pálidos
 labios sorbe la novia el vino rojo.
 Pero del pan que con amor le ofrecen,
 abstiénese -y es raro-
 de probar tan siquiera un parvo trozo.

 En cambio, al joven bríndale la copa,
 que él ansioso y alegre luego apura.
 ¡Oh qué feliz se siente en aquel ágape!
 ¡Del amor ambriento estaba y de ternura!
 Mas, sorda a sus ruegos,
 ella se resiste
 hasta que él, llorando, se echa sobre el lecho.

 Acércase ella entonces; se arrodilla.

 -¡Cuánto verte sufrir me da congoja!
 Per toca mi cuerpo, y con espanto
 advertirás lo que calló mi boca.
 ¡Cual la nieve blanca,
 cual la nieve fría,
 es la que elegiste por tu esposa amada!

 Con juvenil, con amoroso fuego,
 estréchala él entonces en sus brazos.
 -Yo te daré calor -dice-, aunque vengas
 del sepulcro que hiela con su abrazo.
 ¡Aliento y beso cambiemos
 en amorosa expansión!
 ¡Un volcán es ya tu pecho!

 Préndelos el amor en firme lazo.
 Lágrimas mezclan a su goce ardiente.
 De un amado en la boca fuego sorbe
 ella, y los dos a nada más atienden.
 Con su fuego el joven
 la sangre le incendia;
 ¡mas ningún corazón palpita en ella!

 Por el largo pasillo, a todo esto,
 la dueña de la casa se desliza;
 detiénese a escuchar junto a la puerta,
 y aquel raro rumor la maravilla.
 Quejas y suspiros
 de placer percibe;
 ¡los locos extremos del amor compartido!

 Inmóvil junto al quicio permanece
 la sorprendida vieja, y a su oído
 llega el eco de ardientes juramentos
 que su senil pudor hieren de fijo.
 -¡Quieto, que el gallo cantó!
 -¡Pero mañana a la noche!...
 -¡Vendré, no tengas temor!

 No puede ya la vieja contenerse;
 la harto sabida cerradura abre.
 -¿Quién es la zorra -grita- en esta casa
 que al extranjero así se atreve a darse?
 ¡Fuera de aquí, en seguida!
 Mas, ¡oh, cielos!, al punto reconoce
 al fulgor de la lámpara a su hija.

 De encubrir trata el frustrado joven
 a su adorada con su propio velo,
 o con aquel tapiz que a mano halla;
 pero ella misma saca, altiva, el cuerpo.
 Y con psíquica fuerza,
 con un valor que asombra,
 larga y lenta en el lecho se incorpora.

 -¡Oh, madre! ¡Madre! -exclama-, ¿de este modo
 esta noche tan bella me amargáis?
 De este mi tibio nido, mi refugio
 sin pizca de piedad ¿a echarme váis?
 ¿Os parece poco llevarme al sepulcro
 al lograr apenas la flor de mis años?

 Mas del sepulcro mal cerrado un íntimo
 impulso liberóme; que los cantos
 y preces de los curas, que acatáis,
 para allí retenerme fueron vanos.
 Contra la juventud, ¡agua bendita
 de nada sirve, madre!
 ¡No enfría la tierra un cuerpo en que amor arde!

 Mi prometido fuera ya este joven
 cuando aún de Venus los alegres templos
 erguíanse victoriosos. ¡La palabra
 rompisteis por un voto absurdo, tétrico!
 Mas los dioses no escuchan
 cuando frustrar la vida de su hija
 una madre cruel y loca jura.

 Por vindicar la dicha arrebatada
 la tumba abandoné, de hallar ansiosa
 a ese novio perdido y la caliente
 sangre del corazón sorberle toda.
 Luego buscaré otro
 corazón juvenil,
 y así todos mi sed han de extinguir.

 -¡No vivirás, hermoso adolescente!
 ¡Aquí consumirás tus energías!
 ¡Mi cadena te di; conmigo llevo
 un rizo de tu pelo en garantía!
 ¡Míralo bien! ¡Mañana tu cabeza
 blanca estará,
 y tu cara, al contrario, estará negra!

 Ahora, mi postrer ruego, ¡oh, madre! escucha:
 ¡Una hoguera prepara, en ella arroja
 en sus llamas descanso al que ama, ofrece!
 Cuando salte la chispa
 y el escoldo caldee,
 a los antiguos dioses tornaremos solícitas

domingo, 6 de octubre de 2013

México, el eterno rebelde con causa

México, el eterno rebelde con causa

Ivana Belén Ruiz Estramil
Rebelión



 1968, uno de esos años que igual por mucha repetición relacionamos casi directamente con el Mayo Francés, hecho histórico importante, icónico en muchos casos sin duda, pero si hay mayo Francés, ¿Por qué no Octubre Mexicano?

 En un ánimo revolucionario que late desde 1910, México enfrenta un año convulso. En la presidencia Gustavo Díaz Ordaz. Desde el mes de julio se suceden las manifestaciones organizadas desde un movimiento estudiantil que es temido incluso por la administración estadounidense, que como bien es sabido no le gusta nada el ánimo “revoltoso” en el que considera su “patio trasero”, así brindaría asesoramiento en tácticas represivas al igual que en tantas otras ocasiones a lo largo del continente. Entrando en las instalaciones universitarias, falseando acusaciones, infiltrando agentes en el movimiento, entrando en la propia ciudad universitaria de la UNAM, numerosos disturbios, asaltos armados orquestados por oficiales ataviados de civil, detenidos, se llega a octubre.

 El 2 de Octubre, miles de estudiantes se concentran en la Plaza de las Tres culturas en Tlatelolco. Para ese entonces, la que dieron en llamar Operación Galeana ya estaba preparada. Una luz de bengala lanzada desde un helicóptero, sería la señal con la que el Batallón Olimpia grupo de choque vestido de civil, con un guante o pañuelo blanco en la mano izquierda como símbolo de impunidad, comenzaría a efectuar disparos indiscriminadamente. Los francotiradores desde lo alto de varios edificios harían lo suyo al igual que el ejército apostado en la propia plaza.

 El caos se apoderó del escenario durante horas, hasta que la metralla dejó paso a las detenciones, cacheos y golpes, los traslados al Campo Militar Nº1 y cárceles. Cuentan los testigos que esa noche llovió, pero no fue suficiente para limpiar la sangre. Llegarían al día siguiente las insultantes cifras oficiales que hablan de unas pocas decenas de muertos. Cuarenta y cinco años después, la lucha y la memoria siguen.

 Bajo los adoquines quizás esté la playa, lo seguro es que sobre ellos, caen los muertos.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.