domingo, 6 de mayo de 2012

Y Ofelia hija de Polonio reclama...

Pues ¡Ved ahora qué indigna criatura hacéis de mí! 
Queréis tañerme; tratáis de aparentar que conocéis mis registros; 
intentáis arrancarme lo más íntimo de mis secretos, 
pretendéis sondearme,
 haciendo que emita desde la nota más grave hasta la más aguda de mi diapasón; 
y habiendo tanta abundancia de música y tan excelente voz en este pequeño órgano,
 vos, sin embargo, no podéis hacerle hablar. 
¡Vive Dios! ¿Pensáis que soy más fácil de tocar que un caramillo? 
Tomadme por el instrumento que mejor os plazca, 
y por mucho que me trasteéis, 
os aseguro que no conseguiréis sacar de mí sonido alguno.

 Hamlet, Acto III, Escena 2

Ofelia y Hamlet



Ofelia, John Everett Millais











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