martes, 4 de octubre de 2011

hay...chamaca subversiva

Estoy segura que hoy en día la gran parte de la población mexicana está convencida que los acontecimientos ocurridos hace 43 años siguen vigentes, sin embargo el mayor problema no radica simplemente en que aquella represión y matanza de jóvenes continúa, si no por el secretismo en que ocurren. En una entrevista hecha a Javier Sicilia por la revista Quién, el poeta afirma sentise afortunado al saber casi inmediatamente sobre el asesinato de su hijo y sus amigos en Cuernavaca. Diariamente son borrados del mapa cientos de jóvenes en el país (las versiones oficiales evidentemente afirman que dichos jóvenes estaban vinculados con el narcotráfico o simplemete eran "vagos", esta simple y plana explicación pretende que la sociedad mexicana crea que las vidas de dichos jóvenes eran un desperdicio y no habría diferencia si continuaban viviendo o no) sin embargo para cualquier padre de familia con sangre en sus venas se vería inquieto al saber que sus hijos no regresaron a casa tras varios días, a medida que el tiempo transcurre los peores temores germinan en especulaciones donde su hijo vuelve a salvo a casa hasta la confirmación de su deceso.



        La mayor reflexión que nos debemos plantear es como las circunstancias han cambiado desde los 60's, de que han cambiado han cambiado: hay más pobreza en el mundo cubierta por una infame lista de millonarios forbes (término creado por el Doctor Juan Ramón Jiménez de León), noticieros con noticias desinformativas, narcóticos por todas partes del mundo, la pérdida de los derechos de los trabajadores y el temor de no llegar a los 30 años (a este paso ni a los 27). Ejemplos de lo anterior son los adolescentes de Ciudad Juaréz que fueron asesinados el año pasado en  una fiesta, ninguno de ellos tenía nexos con el narcotráfico como indican los noticieros, eran jóvenes que incluso contaban con excelencia académica; los jóvenes que han desaparecido en el oriente del Estado de México eran estudiantes universitarios sin más crimen que buscar la alternativa para un México justo. Estas escenas son retorcidas por los medios de comunicación oficiales con el afán de justificar la pérdida de vidas que ni siquiera han comenzado, nos corresponde preguntarnos a nosotros mismos si hemos comprendido realmente la magnitud del problema. Ya no hay masacres masivas, pero si asesinatos en silencio; no se escucha el trueno de las balas, pero si el sonido del hacha que degolla; no hay movimientos masivos, pero si un gran temor colectivo...y el elemento constante sigue siendo el miedo, la cobardía, la paralización del ser humano a un ser autómata que sirve para beber cola de dieta y comer sabritas (en México porque en otros lados es pizza y hamburguesas).
     Para un mayor comprendimiento de que la situación realmente se ha mantenido estática es debido a la antigüedad verdadera de los movimientos estudiantiles en México que datan desde 1942, cuando el presidente Miguel Ávila Camacho aniquila los programas sociales impulsados por Lázaro Cárdenas a favor de los campesinos. Ese año los jóvenes estudiantes de las Escuela Normales Rurales se alían con los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (quienes dejaron de recibir fondos para el desarrollo tecnologías) con el fin de demandar que el presidente cumpla con el proyecto de nación emprendido por Lázaro Cárdenas. Ese mismo año Avila Camacho deseaba reformar el artículo 3° constitucional para que la Educación Técnica no fuera considerada como "superior", con ello comienza el primer movimiento estudiantil en 4 de Marzo de 1942 y comienza la Huelga.

Su pliego de demandas es,

1. La expedición de la ley orgánica del IPN, que legalmente legitime su existencia como institución de educación superior.
2. Expedición por parte de la SEP, de títulos profesionales para los egresados del IPN
3. El cumplimiento del programa de reformas materiales a los edificios del instituto.
4. Construcción de las nuevas escuelas técnicas ya proyectadas e incluidas en las diferentes partidas aprobadas por el Ejecutivo.
5. Presupuesto asistencial. 

El Secretario de educación pública, no acepta el carácter educativo del movimiento, se niega a negociar con los huelguistas y ordena suspender las becas de todos los que participan en él. Ante esta cerrazón política se organiza una manifestación el 6 de marzo, cuyo recorrido partiría del Casco de Sto. Tomás al Zócalo de la ciudad de México. 

“A las 18:00, al llegar a la esquina de Madero y Palma, la policía les cierra el paso y dispara sobre la multitud. Una mesera y 20 estudiantes quedaron tirados en la calle. Al día siguiente los periódicos informan de la muerte de 4 estudiantes, entre ellos Socorro Acosta, asesinada a hachazos por el cuerpo de bomberos y denuncian  que los cadáveres han sido ocultados" Diputados y senadores, testigos presenciales, declaran que la agresión vino de los policías y exigen justicia para el movimiento. Los estudiantes organizan una parada frente al Palacio Nacional y son recibidos por Ávila Camacho quien reconociendo la justicia del movimiento, dispone que se conceda personalidad jurídica, administrativa y técnica al IPN y se hagan las reformas legales conducentes a asegurar el ejercicio profesional de los egresados del IPN. La huelga se levanta el 13 de Marzo.

     Evidentemente es escabroso pensar que poco ha cambiado desde entonces, sin embargo es importante señalar que los movimientos del 68 alrededor del mundo fueron completamente justificados, y es curioso que este año en particular se hayan presentado eventos similares. Tanto en Grecia, Inglaterra, España, Chile, Irlanda, Francia entre tantos otros países se lucha para que los gobiernos no aprueben medidas de austeridad que afectan los sectores educativo y de salud principalemente. En México nos manifestamos para que la sangre deje de correr, para que tengamos la perspectiva de una vida que asegure nuestras garantías individuales y respeto a los Derechos Humanos. 


    Alguien dijo una vez que la libertad es más restringida cuando la sociedad tiene la sensación de controlar sus vidas. Alguien dijo una vez que la paz a cualquier precio no es paz, ya que lo anterior se obtiene principalmente con el garrote en la mano (si esto nos recuerda a Teddy Roosevelt es pura coincidencia), basta con recordar a la sociedad conservadora de los años 50's para confirmar esta hipótesis. Ya ni en la red se puede puede expresar una opinión en una sociedad supuestamente libre, recuerden a los chicos de Veracruz que fueron arrestados. 




     Sin embargo si existe una solución y es bastante efectiva: debemos mirar a nuestro interior realmente, una vez que nos reencontremos con nosotros mismos morirá la parálisis humana que hace del hombre un ser autómata enviciado. Cuando la humanidad se reestablezca entonces seremos libres en cuerpo y alma. Finalmente todo se resume a una sola cosa: buscar nuestra libertad y no conformarnos con su ilusión colectiva...

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