domingo, 23 de octubre de 2011

El fantástico éxito de Ocupa Wall Street (Immanuel Wallerstein)

El movimiento Ocupa Wall Street –porque ahora es un movimiento– es el acontecimiento político más importante en Estados Unidos desde los levantamientos de 1968, de los que es descendiente, o su continuación.
Nunca sabremos con certeza por qué comenzó en Estados Unidos cuando lo hizo –y no tres días, tres meses, tres años antes o después-. Las condiciones estaban ahí: agudas penurias económicas siempre en aumento, no sólo para quienes de verdad están golpeados por la pobreza, sino también para un segmento en perpetuo crecimiento de los pobres que laboran (conocidos también como clase media); una exageración increíble (voracidad y explotación) del uno por ciento más acaudalado de la población estadunidense (Wall Street); el ejemplo de enojadas insurrecciones por todo el mundo (la primavera árabe, los indignados españoles, los estudiantes chilenos, los sindicatos de Wisconsin y una larga lista de otros). No importa en realidad qué chispa fue la que prendió el fuego. Éste comenzó.
En la Etapa Uno –los primeros días– el movimiento fue un puñado de personas audaces, casi todas jóvenes, que intentaban manifestarse. La prensa las ignoró totalmente. Algunos estúpidos capitanes de la policía pensaron que un poco de brutalidad acabaría con las manifestaciones. Fueron captados en película y la película se volvió viral en You Tube.
Hora de comnatir el genocidio financiero
Eso nos trajo a la Etapa Dos –publicidad-. La prensa ya no podía ignorar por completo a los manifestantes. Así que la prensa intentó un aire de superioridad. ¿Qué sabían de la economía estos jóvenes necios e ignorantes y unas cuantas mujeres viejas? ¿Tenían algún programa positivo? ¿Estaban disciplinados? Las manifestaciones, nos dijeron, se desinflarían rápidamente. Pero con lo que no contaban la prensa ni los poderes (nunca parecen aprender) es que el tema de la protesta resonó ampliamente y muy pronto prendió. En ciudad tras ciudad, comenzaron ocupaciones semejantes. Los desempleados de 50 años comenzaron a unirse. Y también lo hicieron las celebridades. Los sindicatos también, incluido ni más ni menos que el presidente de la AFL-CIO. La prensa fuera de Estados Unidos comenzó ahora a seguir los sucesos. Cuando les preguntaron qué pedían, los manifestantes replicaron:justicia. Esta respuesta comenzó a parecer significativa a más y más gente.Esto nos condujo a la Etapa Tres –legitimidad-. Los académicos de una cierta reputación comenzaron a sugerir que el ataque a Wall Street tenía cierta justificación. De pronto, la voz principal de la respetabilidad centrista, The New York Times, publicó un editorial el 8 de octubre en el que se afirmaba que quienes protestaban tenían de hecho un mensaje claro y prescripciones específicas de políticas públicas, y que el movimiento era algo más que un levantamiento juvenil. El periódico continuó: La inequidad extrema es el sello de una economía disfuncional, dominada por un sector financiero impulsado en gran medida por la especulación, la estafa y el respaldo gubernamental tanto como por la inversión productiva. Un lenguaje fuerte para venir de ese diario. Y luego el comité demócrata de campaña para el Congreso comenzó a circular una petición pidiendo a los militantes del partido que declararan:Estamos con las protestas de Ocupa Wall Street.El movimiento se había hecho respetable. Y con la respetabilidad vino el peligro –la Etapa Cuatro-. Un movimiento de protesta importante que ya prendió enfrenta comúnmente dos amenazas importantes. Una es la organización de significativas contramanifestaciones en las calles, de la derecha. Eric Cantor, el líder republicano en el Congreso, de línea dura y bastante astuto, ya hizo un llamado para tal efecto. Estas contramanifestaciones pueden ser bastante feroces. El movimiento Ocupa Wall Street necesita estar preparado para esto y pensar a fondo cómo va a manejar o contener esto.

El bueno uso de esas neuronas mejorarán al mundo...si queremos

Pero una segunda y mayor amenaza viene del mismo éxito del movimiento. Conforme atrae más respaldo, aumenta la diversidad de puntos de vista entre los manifestantes activos. El problema aquí es, como siempre, cómo evitar el monstruo Escila de volverse un culto amarrado que podría deshacerse debido a lo restringido de su base, y el monstruo Caribdis de ya no tener una coherencia política por volverse muy amplio. No hay una fórmula simple de cómo manejarse para evitar irse a cualquiera de esos dos extremos. Es difícil.
Y en cuanto al futuro, podría ocurrir que el movimiento vaya en aumento de su fuerza. Podría ser capaz de hacer dos cosas: forzar a una restructuración de corto plazo de lo que el gobierno haga para minimizar las obvias penurias que agudamente siente la gente, y puede conseguir una transformación de largo plazo de cómo piensan grandes segmentos de la población estadunidense acerca de las realidades de la crisis estructural del capitalismo y sobre las transformaciones geopolíticas importantes que ocurren porque ahora vivimos en un mundo multipolar.
      Aun en el caso de que el movimiento Ocupa Wall Street comenzara a extinguirse, debido al desgaste o la represión, ya triunfó y dejará un legado duradero, como lo hicieron los levantamientos de 1968. Estados Unidos habrá cambiado en una dirección positiva. Y como dice el dicho: Roma no se hizo en un día.
Un sistema-mundo nuevo y mejor, un Estados Unidos nuevo y mejor, es una tarea que requiere los repetidos esfuerzos de repetidas generaciones. Pero es cierto que otro mundo es posible (si no es que inevitable). Y podemos hacer la diferencia. Ocupa Wall Street está haciendo la diferencia, una gran diferencia.

Traducción: Ramón Vera Herrera para Rebelión.org
 

martes, 11 de octubre de 2011

We are the 99 percent in USA and Worldwide

Wall Street, el pináculo de las decisiones financieras se ha visto ocupado desde el pasado 17 de Septiembre por los autodenominados "We are de 99 percent". Su nombre deriva de que se encuentran dentro del 99 % de la población que han sido afectados gravemente debido a los movimientos que se gestan en las instituciones financieras, en un inicio se trataba solamente de estudiantes universitarios y grupos interesados en el bienestar social.

    A lo largo de las semanas este movimiento ha ganado no solamente adeptos, si no una cobertura mediática por parte de medios ortodoxos (CNN, Fox News), los cuales no muestran voluntad en revelar la situación financiera real al público masivo. El entorno que motivó la movilización en Wall Street es simplemente que es el corazón de la crisis, fueron los excesivos movimientos de especulación sobre los commodities alimentarios los que han producido el encarecimiento del maíz, arroz, azúcar y demás alimentos que son base alimentaria de la mayor parte de los países subdesarrollados. Fue la masiva aprobación crediticia en hipotecas la responsable con tasas de interés tan variables que llegaron a ser impagables, en consecuencia millones de familias han perdido sus casas y las rentas de viviendas se han inflado. 

Verdad incómoda


     Empero es importante analizar los resultados de la distribución de la riqueza de la nación norteamericana, para de este modo entender las razones de las modificaciones.
  • El 42% de la riqueza nacional pertenece al 1% de la población total gringa (millonarios forbes)
  • La distribución del 58% restante se divide inequitatvamente, el resultado final es que el 80% de la población obtiene el 7% de la qiqueza total. En este caso la riqueza financiera se calcula restando al patrimonio neto total el valor de la casa propia.
  • Del ingreso anual nacional, el 24% pertenece al 1%.
  • Más de la mitad de los bonos, fondos mutuos y reservas financieras pertenecen al club del 1%, tomando en cuenta la importancia de dichos bienes se llega a la conclusión de la posible injerencia por parte de sus propietarios  en la agenda nacional gringa.
  • Las deudas son saldadas por la mayoría de la población, del mismo modo los rescates bancarios son financiados por los impuestos de los norteamericanos (incluso hubo un aumento de los mismos). 
  • Cuando el presidente Obama hizo rescates bancarios, se dió el caso de que varios bancos decidieron que sería una buena idea aumentarse el salario y comprar jets privados más cómodos. En resumen ese salario deriva no solamente de los impuestos, si no de los intereses que nacen de la inversión de los usuarios bancarios (del cuál reciben una mínima parte de la ganancia) y de los intereses crediticios (tarjetas de crédito, hipotecas, préstamos estudiantiles).
  • La deuda nacional se produce de los numerosos préstamos a las industrias y a la falta de gravamen hacia la especulación, es decir hacia los movimientos financieros emanados de las bolsa de valores. 
Los economistas igualmente han reparado en la responsabilidad de la búsqueda masiva de ganacias a costa de la disminución del salario hasta el mínimo, la excensión de impuestos, disminución de prestaciones y la especulación conveniente. Incluso el premio nobel de Economía del 2001 Joseph Stiglitz reveló lo anterior en base a las estadísticas oficiales del gobierno de EUA.  Cabe destacar que el banco Citibank cuenta con un fuerte capital del gobierno federal gringo, lo cuál nos da una pista ligera pero contundente sobre nuestras instituciones financieras en México.
    No es de extrañar que poco a poco la población gringa comienza a reparar en los verdaderos responsables de la crisis financiera, cuyo alcance ha sido suavizado con el fin de controlar a la población. De nada pareció servir a su población la intervención de los sicarios económicos en Latinoamérica, sin embargo vaya que se enrriquece a los financieros, en específico a JP Morgan, David Rockefeller, Goldman Sachs etc. los verdaderos dueños del destino de EU. Dentro de poco las condiciones de trabajo victorianas serán vigentes de nuevo.
 
Coming soon...

martes, 4 de octubre de 2011

hay...chamaca subversiva

Estoy segura que hoy en día la gran parte de la población mexicana está convencida que los acontecimientos ocurridos hace 43 años siguen vigentes, sin embargo el mayor problema no radica simplemente en que aquella represión y matanza de jóvenes continúa, si no por el secretismo en que ocurren. En una entrevista hecha a Javier Sicilia por la revista Quién, el poeta afirma sentise afortunado al saber casi inmediatamente sobre el asesinato de su hijo y sus amigos en Cuernavaca. Diariamente son borrados del mapa cientos de jóvenes en el país (las versiones oficiales evidentemente afirman que dichos jóvenes estaban vinculados con el narcotráfico o simplemete eran "vagos", esta simple y plana explicación pretende que la sociedad mexicana crea que las vidas de dichos jóvenes eran un desperdicio y no habría diferencia si continuaban viviendo o no) sin embargo para cualquier padre de familia con sangre en sus venas se vería inquieto al saber que sus hijos no regresaron a casa tras varios días, a medida que el tiempo transcurre los peores temores germinan en especulaciones donde su hijo vuelve a salvo a casa hasta la confirmación de su deceso.



        La mayor reflexión que nos debemos plantear es como las circunstancias han cambiado desde los 60's, de que han cambiado han cambiado: hay más pobreza en el mundo cubierta por una infame lista de millonarios forbes (término creado por el Doctor Juan Ramón Jiménez de León), noticieros con noticias desinformativas, narcóticos por todas partes del mundo, la pérdida de los derechos de los trabajadores y el temor de no llegar a los 30 años (a este paso ni a los 27). Ejemplos de lo anterior son los adolescentes de Ciudad Juaréz que fueron asesinados el año pasado en  una fiesta, ninguno de ellos tenía nexos con el narcotráfico como indican los noticieros, eran jóvenes que incluso contaban con excelencia académica; los jóvenes que han desaparecido en el oriente del Estado de México eran estudiantes universitarios sin más crimen que buscar la alternativa para un México justo. Estas escenas son retorcidas por los medios de comunicación oficiales con el afán de justificar la pérdida de vidas que ni siquiera han comenzado, nos corresponde preguntarnos a nosotros mismos si hemos comprendido realmente la magnitud del problema. Ya no hay masacres masivas, pero si asesinatos en silencio; no se escucha el trueno de las balas, pero si el sonido del hacha que degolla; no hay movimientos masivos, pero si un gran temor colectivo...y el elemento constante sigue siendo el miedo, la cobardía, la paralización del ser humano a un ser autómata que sirve para beber cola de dieta y comer sabritas (en México porque en otros lados es pizza y hamburguesas).
     Para un mayor comprendimiento de que la situación realmente se ha mantenido estática es debido a la antigüedad verdadera de los movimientos estudiantiles en México que datan desde 1942, cuando el presidente Miguel Ávila Camacho aniquila los programas sociales impulsados por Lázaro Cárdenas a favor de los campesinos. Ese año los jóvenes estudiantes de las Escuela Normales Rurales se alían con los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (quienes dejaron de recibir fondos para el desarrollo tecnologías) con el fin de demandar que el presidente cumpla con el proyecto de nación emprendido por Lázaro Cárdenas. Ese mismo año Avila Camacho deseaba reformar el artículo 3° constitucional para que la Educación Técnica no fuera considerada como "superior", con ello comienza el primer movimiento estudiantil en 4 de Marzo de 1942 y comienza la Huelga.

Su pliego de demandas es,

1. La expedición de la ley orgánica del IPN, que legalmente legitime su existencia como institución de educación superior.
2. Expedición por parte de la SEP, de títulos profesionales para los egresados del IPN
3. El cumplimiento del programa de reformas materiales a los edificios del instituto.
4. Construcción de las nuevas escuelas técnicas ya proyectadas e incluidas en las diferentes partidas aprobadas por el Ejecutivo.
5. Presupuesto asistencial. 

El Secretario de educación pública, no acepta el carácter educativo del movimiento, se niega a negociar con los huelguistas y ordena suspender las becas de todos los que participan en él. Ante esta cerrazón política se organiza una manifestación el 6 de marzo, cuyo recorrido partiría del Casco de Sto. Tomás al Zócalo de la ciudad de México. 

“A las 18:00, al llegar a la esquina de Madero y Palma, la policía les cierra el paso y dispara sobre la multitud. Una mesera y 20 estudiantes quedaron tirados en la calle. Al día siguiente los periódicos informan de la muerte de 4 estudiantes, entre ellos Socorro Acosta, asesinada a hachazos por el cuerpo de bomberos y denuncian  que los cadáveres han sido ocultados" Diputados y senadores, testigos presenciales, declaran que la agresión vino de los policías y exigen justicia para el movimiento. Los estudiantes organizan una parada frente al Palacio Nacional y son recibidos por Ávila Camacho quien reconociendo la justicia del movimiento, dispone que se conceda personalidad jurídica, administrativa y técnica al IPN y se hagan las reformas legales conducentes a asegurar el ejercicio profesional de los egresados del IPN. La huelga se levanta el 13 de Marzo.

     Evidentemente es escabroso pensar que poco ha cambiado desde entonces, sin embargo es importante señalar que los movimientos del 68 alrededor del mundo fueron completamente justificados, y es curioso que este año en particular se hayan presentado eventos similares. Tanto en Grecia, Inglaterra, España, Chile, Irlanda, Francia entre tantos otros países se lucha para que los gobiernos no aprueben medidas de austeridad que afectan los sectores educativo y de salud principalemente. En México nos manifestamos para que la sangre deje de correr, para que tengamos la perspectiva de una vida que asegure nuestras garantías individuales y respeto a los Derechos Humanos. 


    Alguien dijo una vez que la libertad es más restringida cuando la sociedad tiene la sensación de controlar sus vidas. Alguien dijo una vez que la paz a cualquier precio no es paz, ya que lo anterior se obtiene principalmente con el garrote en la mano (si esto nos recuerda a Teddy Roosevelt es pura coincidencia), basta con recordar a la sociedad conservadora de los años 50's para confirmar esta hipótesis. Ya ni en la red se puede puede expresar una opinión en una sociedad supuestamente libre, recuerden a los chicos de Veracruz que fueron arrestados. 




     Sin embargo si existe una solución y es bastante efectiva: debemos mirar a nuestro interior realmente, una vez que nos reencontremos con nosotros mismos morirá la parálisis humana que hace del hombre un ser autómata enviciado. Cuando la humanidad se reestablezca entonces seremos libres en cuerpo y alma. Finalmente todo se resume a una sola cosa: buscar nuestra libertad y no conformarnos con su ilusión colectiva...