martes, 21 de abril de 2015

Sabían exactamente lo que hacían El nuevo desorden mundial

counterpunch.org

Traducido del inglés para Rebelión por Sara Plaza.

Hace tres décadas, con el fin de la Guerra Fría y el desmantelamiento de las dictaduras de América del Sur, muchos esperaban que por fin se materializara el famoso "dividendo de la paz" prometido por Bush padre y Thatcher. No hubo suerte. Lo que hemos tenido han sido continuas guerras, levantamientos, intolerancia y fundamentalismos de todo tipo, religiosos, étnicos e imperialistas. Las revelaciones sobre las redes de vigilancia occidentales han acrecentado el sentimiento de que las instituciones democráticas no están funcionando como deberían y que, nos guste o no, estamos ante el crepúsculo de la propia democracia.Un crepúsculo que comenzó a principios de los noventa del siglo pasado con la implosión de la antigua Unión Soviética y la toma del poder, en Rusia, Asia Central y buena parte de Europa del Este, por parte de antiguos burócratas del Partido Comunista carentes de visión, muchos de los cuales se convirtieron rápidamente en multimillonarios. Los oligarcas que se hicieron con algunas de las propiedades más caras del mundo, incluyendo algunas en Londres, pueden haber sido en su momento miembros del Partido Comunista, pero también fueron unos oportunistas sin otro compromiso que el de alcanzar el poder y llenarse los bolsillos. El vacío que dejó el colapso del sistema de partidos ha sido llenado por cosas distintas en diferentes lugares del mundo, entre ellas la religión, y no solo el Islam. Las estadísticas que muestran el aumento de la religiosidad en el mundo occidental son dramáticas; solo hay que fijarse en Francia. Además, hemos visto el auge de un imperio global con un poder sin precedentes. Estados Unidos es la potencia militar indiscutible y domina la política mundial, incluso la de los países a los que trata como enemigos.
Si comparamos la reciente demonización de Putin con el trato que recibió Yeltsin en los tiempos en los que éste cometió atrocidades mucho más estremecedoras –destruir por completo la ciudad de Grozny, por ejemplo– vemos que lo que está en juego no son los principios, sino los intereses del poder dominante mundial. Nunca antes ha existido un imperio semejante, y no es probable que vuelva a haber uno igual. En Estados Unidos se ha producido el desarrollo económico más notable de los últimos tiempos con la aparición de la revolución IT (de las Tecnologías y la Información) en la costa oeste. Sin embargo, a pesar de estos avances en la tecnología capitalista, la estructura política de Estados Unidos apenas ha cambiado en el último siglo y medio. Tal vez tenga el control militar, económico e incluso cultural –su poder blando domina el mundo– pero sigue sin haber señales de cambio político en su interior. ¿Podrá mantenerse esta contradicción?
A nivel mundial está habiendo un debate sobre la decadencia del imperio estadounidense. Y existe abundante literatura que analiza el tema y sostiene que el declive ha empezado y es irreversible. El imperio estadounidense ha tenido dificultades, ¿qué imperio no las ha tenido? Las cosas se le complicaron en los sesenta, los setenta y los ochenta: muchos pensaron que la derrota sufrida en Vietnam en 1975 era definitiva. No lo fue, y Estados Unidos no ha vuelto a sufrir otro revés semejante desde entonces. Pero a menos que conozcamos y comprendamos cómo funciona este imperio a nivel global, será muy difícil proponer un conjunto de estrategias para combatirlo o contenerlo o, como reclaman teóricos realistas como el fallecido Chalmers Johnson y John Mearsheimer, conseguir que Estados Unidos desmantele sus bases, salga de los países donde interviene y solo actúe a nivel global cuando esté amenazado como país. Muchos realistas estadounidenses sostienen la necesidad de dicha retirada, pero lo hacen desde una posición de debilidad en el sentido de que los reveses que ellos consideran irreversibles no lo son. Hay muy pocos reveses de los que el imperio no pueda recuperarse. Algunos argumentos sobre su debilitamiento son simplistas, como por ejemplo que todos los imperios que han existido al final se han derrumbado. Eso es cierto, desde luego, pero existen motivos para esos colapsos, y en este momento Estados Unidos sigue siendo inexpugnable: ejerce su poder blando en todo el mundo, incluyendo los feudos de sus rivales económicos; su poder duro todavía es dominante, permitiéndole ocupar aquellos países que considera enemigos; y su poder ideológico sigue siendo arrollador en Europa y más allá.
No obstante, Estados Unidos ha sufrido contratiempos a escala semi-continental en América del Sur, y estos han sido políticos e ideológicos más que económicos. La sucesión de victorias electorales de partidos de izquierdas en Venezuela, Ecuador y Bolivia demostró que podía haber una posible alternativa dentro del capitalismo. Ninguno de estos gobiernos, sin embargo, está desafiando al sistema capitalista, y lo mismo vale para los partidos radicales que han aparecido recientemente en Europa. Ni Syriza en Grecia ni Podemos en España suponen una amenaza para el sistema; aunque las reformas que proponen son mejores que las políticas que llevó a cabo Attlee en Gran Bretaña después de 1945. Al igual que los partidos progresistas en América del Sur, combinan programas esencialmente socialdemócratas con una amplia movilización social.
Ahora bien, las reformas socialdemócratas se han vuelto intolerables para el sistema económico neoliberal impuesto por el capital global. Si se argumenta, como hacen (si no explícita, implícitamente) quienes están en el poder, que es necesario tener una estructura política que no permita desafiar al sistema, entonces vivimos tiempos peligrosos. Convertir el terrorismo en una amenaza equivalente a la amenaza comunista de antaño resulta extravagante. El uso de la propia palabra "terrorismo", los proyectos de ley aprobados en el Parlamento y el Congreso para impedir que la gente diga lo que piensa, el examen previo de las personas invitadas a dar conferencias en las universidades, la idea de que antes de permitirles entrar en el país hay que saber qué es lo que los conferencistas extranjeros van a decir: parecen cosas sin importancia, pero son emblemáticas de la época en que vivimos. Y asusta la facilidad con que se acepta todo esto. Si lo que se nos dice es que el cambio no es posible, que el único sistema concebible es el actual, entonces vamos a tener problemas. A la larga no será aceptado. Y si se impide que la gente hable, piense, o desarrolle alternativas políticas, no será solo el trabajo de Marx el que quede relegado al olvido. Karl Polanyi, el teórico socialdemócrata más cualificado, sufrirá el mismo destino.
Hemos visto desarrollarse una forma de gobierno que yo denomino de centro extremo, que en este momento gobierna en grandes áreas de Europa e incluye partidos de izquierda, centro izquierda, centro derecha y derecha. Un sector entero del electorado, los jóvenes en particular, siente que votar no cambia nada, teniendo en cuenta los partidos existentes. El centro extremo desata guerras, ya sea por cuenta propia o en nombre de Estados Unidos; apoya las medidas de austeridad; defiende la vigilancia como absolutamente necesaria para vencer al terrorismo, sin ni siquiera preguntarse porqué existe el terrorismo: hacerse esta pregunta prácticamente convierte a uno en terrorista. ¿Por qué actúan así los terroristas? ¿Están trastornados? ¿Tiene algo que ver con lo más profundo de su religión? Estas preguntas son contraproducentes e inútiles. Si preguntas si la política imperial estadounidense o la política exterior británica o francesa no serán de alguna manera responsables, te atacan. Pero, por supuesto, las agencias de información y los servicios de seguridad saben de sobra que el motivo por el que la gente se vuelve loca –y es una forma de locura– no se halla en la religión sino en lo que ven. Hussein Osman, uno de los condenados por los atentados fallidos del metro de Londres del 21 de julio de 2005, fue detenido en Roma una semana después. "Más que rezar discutíamos del trabajo, la política, la guerra en Iraq", dijo a los interrogadores italianos. "Siempre tuvimos nuevas películas de la guerra en Iraq [...] aquellas en las que se podía ver a las mujeres y los niños iraquíes que habían sido asesinados por soldados estadounidenses y británicos". Eliza Mannigham-Buller, que en 2007 renunció como directora del MI5, dijo: "Nuestra participación en Iraq, queriendo lograr un mundo mejor, ha radicalizado a una generación entera de jóvenes".
Antes de la guerra de 2003, bajo la autoritaria dictadura de Sadam y su antecesor, el nivel de educación en Iraq era el más elevado de Oriente Medio. Cuando señalas esto te acusan de ser un apologista de Sadam, pero en los años 80 en la Universidad de Bagdad había más profesoras que las que tenía Princeton en 2009; había guarderías para facilitar que las mujeres enseñaran en las escuelas y las universidades. En Bagdad y Mosul –actualmente ocupada por el Estado Islámico– había bibliotecas con siglos de antigüedad. La biblioteca de Mosul funcionaba en el siglo XVIII y en sus depósitos albergaba manuscritos de la antigua Grecia. La biblioteca de Bagdad, como sabemos, fue saqueada después de la ocupación y lo que está ocurriendo actualmente en las bibliotecas de Mosul no es ninguna sorpresa, con miles de libros y manuscritos destruidos.
Todo lo que ha ocurrido en Iraq es consecuencia de esa guerra desastrosa que adquirió proporciones genocidas. El número de muertos sigue sin esclarecerse porque la Coalición de la Voluntad no cuenta las víctimas civiles del país que está ocupando. ¿Para qué molestarse? Pero otros han estimado que más de un millón de iraquíes fueron asesinados, sobre todo civiles. El gobierno títere instalado por la ocupación confirmó estas cifras de manera indirecta en 2006 al admitir oficialmente que había cinco millones de huérfanos en Iraq. La ocupación de Iraq es uno de los actos más destructivos de la historia moderna. A pesar de que Hiroshima y Nagasaki fueron bombardeadas con armas nucleares, la estructura social y política del Estado japonés se mantuvo; aunque los alemanes y los italianos fueron derrotados en la Segunda Guerra Mundial, la mayor parte de sus estructuras militares, de información, policiales y judiciales se dejaron como estaban porque ya había otro enemigo a las puertas: el comunismo. Sin embargo, Iraq fue tratada como ningún otro país había sido tratado antes. La razón por la que la gente no acaba de ver esto es que cuando comenzó la ocupación todos los corresponsales regresaron a casa. Las excepciones pueden contarse con los dedos de una mano: Patrick Cockburn, Robert Fisk y uno o dos más. La infraestructura social de Iraq sigue sin funcionar años después de que la ocupación haya terminado; ha sido destrozada. El país ha sido desmodernizado. Occidente ha destruido los sistemas educativo y de salud iraquíes; entregó el poder a un grupo de partidos clericales chiíes que inmediatamente se embarcaron en un baño de sangre revanchista. Varios cientos de profesores universitarios fueron asesinados. Si esto no es desorden, ¿qué lo es?
En el caso de Afganistán, todo el mundo sabe qué es lo que había detrás de este gran intento, como lo llamaron los estadounidenses y británicos, de "modernizar" el país. Cherie Blair y Laura Bush dijeron que era una guerra por la liberación de las mujeres. Si lo hubiera sido, habría sido la primera en la historia. Ahora sabemos lo que fue realmente: una cruda guerra de revancha que fracasó porque la ocupación fortaleció a quienes buscaba destruir. La guerra no solo devastó Afganistán y la infraestructura que tuviera, sino que además desestabilizó Pakistán, que cuenta con armas nucleares y actualmente es un Estado muy peligroso.
Estas dos guerras no le han hecho bien a nadie, pero han conseguido dividir el mundo árabe y musulmán, fuera esa su intención o no. La decisión de Estados Unidos de entregar el poder a los partidos clericales chiíes profundizó la división suní-chií: en Bagdad, una ciudad mixta en un país donde eran comunes los matrimonios entre suníes y chiíes, hubo una limpieza étnica. Los estadounidenses actuaron como si los suníes fueran los partidarios de Sadam, pese a que muchos de ellos habían sido encarcelados arbitrariamente bajo su mandato. Esta división ha paralizado el nacionalismo árabe durante mucho tiempo. Las luchas actuales tienen que ver con el bando al que apoya Estados Unidos en cada conflicto: en Iraq, a los chiíes.
La demonización de Irán es profundamente injusta, porque sin el apoyo tácito de los iraníes los estadounidenses no podrían haber ocupado Iraq. La resistencia iraquí a la ocupación no se quebró hasta que los iraníes le dijeron al líder de los chiíes, Muqtada al-Sadr, que había estado colaborando con los opositores suníes al régimen, que la abandonase. Al-Sadr fue trasladado a Teherán y allí se le concedieron "vacaciones" por un año. Sin el apoyo iraní, tanto en Iraq como en Afganistán, a Estados Unidos le habría resultado muy difícil mantener sus ocupaciones. Todo ello le fue agradecido con sanciones, una demonización cada vez mayor, y doble rasero: Israel puede tener armas nucleares, tú no. En estos momentos Oriente Medio es un desastre total: el poder central más importante es Israel, y está extendiéndose; los palestinos han sido derrotados y seguirán estándolo por mucho tiempo; todos los principales países árabes están destrozados, primero Iraq, ahora Siria; Egipto, con una brutal dictadura militar en el poder, está torturando y asesinando como si la llamada primavera árabe nunca hubiera tenido lugar: de hecho, para los dirigentes militares nunca ocurrió.
En cuanto a Israel, el apoyo ciego que recibe de Estados Unidos es una vieja historia. Y cuestionarla, hoy por hoy, supone ser etiquetado de antisemita. El peligro que tiene esta estrategia es que si le dices a una generación que solo ha conocido el Holocausto a través de las películas que atacar a Israel es antisemita, la respuesta va a ser: ¿Y qué? "Llámanos antisemitas si quieres", dirá la gente joven. "Si eso significa estar en contra tuya, los somos". De modo que no sirve de nada. Resulta inconcebible pensar que algún Gobierno de Israel vaya a otorgar un Estado a los palestinos. Como nos advirtió el fallecido Edward Said, los Acuerdos de Oslo fueron un Tratado de Versalles palestino. En realidad fueron algo mucho peor.
La desintegración de Oriente Medio que comenzó después de la Primera Guerra Mundial continúa. No podemos saber si Iraq será dividido en tres países, o si Siria será dividida en dos o tres países. Pero no nos sorprendería que todos los Estados de la región, salvo Egipto, que es demasiado grande para desmantelarlo, terminaran convertidos en bantustanes o principados, al estilo de Qatar y los otros Estados del Golfo, financiados y mantenidos por los sauditas por un lado y los iraníes por el otro.
Todas las esperanzas suscitadas por la primavera árabe se han hundido y es importante entender por qué. Muchos de los que participaron en ellas no vieron –en gran medida por razones generacionales– que para lograr los efectos deseados hace falta algún tipo de movimiento político. No fue una sorpresa que los Hermanos Musulmanes, que participaron en las protestas de Egipto al final, se hicieran con el poder: era el único partido político real que había en Egipto. Pero luego los Hermanos Musulmanes hicieron el juego al Ejército actuando como Mubarak –proponiendo tratos a las fuerzas de seguridad, proponiendo tratos a los israelíes– y la gente empezó a preguntarse de qué servía que estuvieran en el poder. El Ejército consiguió apoyos y se deshizo de los Hermanos. Todo esto ha desmoralizado a una generación entera en Oriente Medio.
* * *
¿Cuál es la situación en Europa? Lo primero que hay que señalar es que no hay un solo país de la Unión Europea que tenga verdadera soberanía. Después del fin de la Guerra Fría y la reunificación, Alemania se ha convertido en el país más fuerte y estratégicamente más importante de Europa, pero aún así no tiene total soberanía: Estados Unidos sigue dominando en muchos niveles, especialmente en lo que respecta a las Fuerzas Armadas. Gran Bretaña se convirtió en un Estado semi-vasallo después de la Segunda Guerra Mundial. Los últimos primer ministros británicos que actuaron como si Gran Bretaña fuera un Estado soberano fueron Harold Wilson, que se negó a enviar tropas británicas a Vietnam, y Edward Heath, que impidió que las bases británicas fueran utilizadas para bombardear Oriente Medio.
Desde entonces Gran Bretaña ha hecho siempre lo que le ordenaba Estados Unidos, aun cuando una parte importante del establishment británico estuviera en contra. En el Ministerio de Asuntos Exteriores hubo claras muestras de enojo durante la Guerra de Iraq por considerar que no había ninguna necesidad de involucrar a Gran Bretaña. En 2003, cuando la guerra ya estaba en marcha, fui invitado a dar una conferencia en Damasco; allí recibí una llamada telefónica de la embajada británica pidiéndome que fuera a comer. Me pareció raro. Al llegar me dio la bienvenida el embajador y me dijo: "Solo quiero tranquilizarle, además de comer, vamos a hablar de política". En la comida dijo: "Ha llegado el turno de preguntas, empezaré yo. Tariq Ali, leí el artículo que publicó en The Guardian argumentando que Tony Blair debería ser demandado por crímenes de guerra en la Corte Penal Internacional. ¿Le importaría explicarnos por qué?" Estuve diez minutos explicándoselo ante el desconcierto de los invitados sirios. Al final el embajador dijo: "Estoy totalmente de acuerdo, no sé qué opinarán los demás". Cuando los invitados se marcharon le dije: "Fue muy valiente de su parte". Y el hombre del MI6 que había estado en la comida dijo: "Sí, puede permitírselo porque se jubila en diciembre". Pero algo muy parecido ocurrió en la embajada en Viena, donde di una conferencia de prensa contra la guerra de Iraq en el salón del embajador. Estos hombres no eran tontos, sabían perfectamente lo que estaban haciendo. Y actuaron así por la humillación que sintieron al tener un Gobierno que, a pesar de que los estadounidenses habían dicho que se las podían apañar sin Gran Bretaña, decidió involucrarse de todos modos.
Los alemanes saben que no tienen soberanía pero cuando lo apuntas se encogen de hombros. A muchos de ellos no les gusta, tienen demasiado presente su pasado, esa idea de estar casi genéticamente predispuestos a la guerra: una idea absurda, que alguna gente que debería ser más sensata ha vuelto a expresar al celebrarse los aniversarios de la Primera Guerra Mundial. Pero lo cierto es que política, ideológica, militar e incluso económicamente, la Unión Europea está en manos del imperio global. Cuando la elite europea ofreció a Grecia aquella lamentable suma de dinero, Timothy Geithner, el entonces secretario del Tesoro estadounidense, tuvo que intervenir diciéndole a la UE que aumentase el fondo de rescate hasta los 500 mil millones de euros. Vacilaron, pero finalmente hicieron lo que los estadounidenses querían. Todas las expectativas que, desde su planteamiento inicial, suscitó la idea de un continente independiente de otras potencias que siguiera su propio camino, desaparecieron al final de la Guerra Fría. Justo cuando parecía que se podía lograr ese objetivo, Europa se convirtió en un continente fiel a los banqueros, la Europa del dinero, un lugar sin perspectiva social que no cuestionó el orden neoliberal.
A los griegos se les está castigando no tanto por la deuda como por no estar llevando a cabo las reformas exigidas por la UE. El gobierno de derechas derrotado por Syriza solo consiguió que se aprobaran 3 de las 14 reformas que la UE pedía insistentemente. No pudieron hacer más porque lo que fue aprobado puso a Grecia en una situación que recuerda a Iraq: la desmodernización; las privatizaciones completamente innecesarias vinculadas a la corrupción política; el empobrecimiento de la mayoría de la población. Por eso los griegos eligieron un Gobierno que quería cambiar las cosas, y entonces les dijeron que no podían. La UE teme que se produzca el efecto dominó: si los griegos son recompensados por votar a Syriza, otros países podrían elegir gobiernos similares, así que Grecia debe ser aplastada. No se puede echar a los griegos de la UE –no lo permite la Constitución– ni de la Eurozona, pero sí hacerles la vida muy difícil de modo que tengan que salirse del euro y establecer un euro griego, o un euro dracma, para que el país siga funcionando. Pero si sucediera eso las condiciones empeorarían, al menos temporalmente, de ahí que los griegos no tienen más alternativa que resistir. El peligro está en que, en este entorno tan precario, la gente podría girar rápidamente hacia la derecha, hacia Amanecer Dorado, un partido explícitamente fascista. Esa es la magnitud del problema, y actuar como lo está haciendo la elite del euro –es decir, como el centro extremo– es una estrategia insensata y corta de miras.
Y luego está el auge de China. No hay duda de las enormes ganancias que ha generado el capitalismo en China; las economías de China y Estados Unidos son sorprendentemente independientes. Cuando hace poco un veterano sindicalista estadounidense me preguntaba qué le había pasado a la clase obrera estadounidense, mi respuesta fue inmediata: la clase obrera estadounidense está ahora en China. Sucede además que China no está ni remotamente cerca de ocupar el lugar de Estados Unidos. Las cifras que manejan los economistas muestran que, en lo que verdaderamente cuenta, los chinos todavía están por detrás. Si observamos los porcentajes por Estados de familias millonarias del mundo en 2012 tenemos: Estados Unidos, 42,5%; Japón, 10,6%; China, 9,4%; Gran Bretaña, 3,7%; Suiza, 2,9%; Alemania, 2,7%; Taiwán, 2,3%; Italia, 2%; Francia, 1,9%. Así que, en términos de fuerza económica, Estados Unidos continúa teniendo buenos resultados. En muchos mercados claves –industria farmacéutica, industria aeroespacial, programas informáticos, equipo médico– domina Estados Unidos. Las cifras de 2010 mostraron que tres cuartos de las doscientas mayores empresas exportadoras de China –y son estadísticas chinas– son de propiedad extranjera. Hay muchísima inversión extranjera en China, a menudo de países vecinos como Taiwán. Foxconn, que fabrica ordenadores para Apple en China, es una empresa taiwanesa.
La idea de que los chinos van a hacerse de repente con el poder y ocupar el lugar de Estados Unidos es una tontería. Es inverosímil militarmente; es inverosímil económicamente; y política e ideológicamente es obvio que tampoco es el caso. Cuando comenzó el declive del Imperio británico, décadas antes de que se desmoronara, la gente sabía lo que estaba pasando. Tanto Lenin como Trotsky se dieron cuenta de que los británicos se estaban hundiendo. Hay un discurso maravilloso de Trotsky, pronunciado en 1924 en el marco de la IV Internacional Comunista en el que, con un estilo inimitable, hizo las siguientes declaraciones sobre la burguesía inglesa:
Su carácter ha sido moldeado a lo largo de siglos. La autoestima de clase ya está en su sangre y su médula, sus nervios y sus huesos. Será muy difícil quitarles la confianza en sí mismos como dirigentes mundiales. Pero el americano se la quitará lo mismo cuando se ponga manos a la obra en serio. En vano se consuela el burgués británico pensando que servirá de guía al inexperto americano. Sí, habrá un periodo de transición. Pero el quid de la cuestión no está en los hábitos del liderazgo diplomático sino en el poder real, el capital y la industria existentes. Y los Estados Unidos, si nos fijamos en su economía, desde la avena hasta los grandes acorazados de última generación, ocupan el primer lugar. Producen todas las necesidades básicas hasta alcanzar entre la mitad y los dos tercios de lo que se produce en todo el mundo.
Si cambiáramos el texto, y en vez del "carácter de la burguesía inglesa" dijéramos el "carácter de la burguesía estadounidense ha sido moldeado durante siglos [...] pero el chino se la quitará lo mismo", no tendría sentido.
* * *
¿Dónde vamos a terminar al final de este siglo? ¿Dónde estará China? ¿Prosperará la democracia occidental? Una cosa que ha quedado clara en las últimas décadas es que no ocurre nada a menos que la gente quiera que ocurra; y si la gente quiere que ocurra, empieza a moverse. Uno hubiera pensado que los europeos aprenderían algo del desplome provocado por la reciente recesión y actuarían, pero no lo hicieron: se limitaron a poner tiritas y a esperar que la herida dejara de sangrar. Entonces, ¿dónde deberíamos buscar la solución? Uno de los pensadores más creativos hoy en día es el sociólogo alemán Wolfgang Streeck, que insiste en que se necesita desesperadamente una estructura alternativa a la Unión Europea y en que ésta exigirá más democracia en cada una de las etapas, tanto a nivel provincial y de ciudades como a nivel nacional y europeo. Hace falta un esfuerzo concertado para encontrar una alternativa al sistema neoliberal. Ya tenemos un principio en Grecia y en España, y podría extenderse.
Mucha gente en Europa del Este siente nostalgia de las sociedades anteriores a la caída de la Unión Soviética. Los regímenes comunistas que gobernaron el bloque soviético después de la llegada de Khrushchev al poder podrían describirse como dictaduras sociales: regímenes esencialmente débiles con una estructura política autoritaria, pero con una estructura económica que ofrecía a la gente más o menos lo mismo que la socialdemocracia sueca o británica. En una encuesta realizada en enero, el 82% de los encuestados en la antigua Alemania del Este dijeron que se vivía mejor antes de la reunificación. Cuando se les preguntó los motivos, dijeron que había más sentido de comunidad, más instalaciones, el dinero no era lo principal, la vida cultural era mejor y no se los trataba como ciudadanos de segunda clase, como ocurre ahora. La actitud de los alemanes occidentales hacia los orientales no tardó en convertirse en un problema serio; tan serio que el segundo año después de la reunificación, Helmut Schmidt, el ex canciller alemán y no precisamente un radical, dijo en la conferencia del Partido Social Demócrata que los alemanes del este estaban siendo tratados de manera absolutamente equivocada. Dijo que no se podía seguir ignorando la cultura de Alemania del Este; y que si tuviera que elegir los tres mejores escritores alemanes escogería a Goethe, Heine y Brecht. A los asistentes se les cortó la respiración cuando nombró a Brecht. Los prejuicios contra el Este estaban profundamente arraigados. La razón por la que las revelaciones de Snowden impactaron tanto a los alemanes es que de pronto resultó evidente que estaban viviendo bajo vigilancia permanente, cuando una de las mayores campañas ideológicas en Alemania Occidental tuvo que ver precisamente con el daño causado por la Stasi, que se dijo espiaba a todos en todo momento. Bien, la Stasi no tenía capacidad tecnológica para un sistema de espionaje omnipresente: en la escala de vigilancia, Estados Unidos está muy por delante del viejo enemigo de Alemania Occidental.
Los antiguos alemanes del este no solo prefieren el viejo sistema político, también ocupan el primer puesto en la lista de ateos: el 52,1% de la población no cree en Dios; la República Checa se sitúa en segundo lugar con el 39,9%; la Francia laica está por debajo con el 23,3% (laicismo en Francia significa cualquier cosa que no sea islámico). Si observamos el otro extremo, el país con la mayor proporción de creyentes es Filipinas con el 83,6%, seguido de Chile, 79.4%; Israel, 65,5%; Polonia, 62%; Estados Unidos, 60,6%; comparada con los cuales Irlanda es un bastión de moderación con solo un 43,2%. Si los encuestadores hubieran visitado el mundo islámico para hacer esas mismas preguntas seguramente se habrían sorprendido de las respuestas obtenidas en Turquía, por ejemplo, o incluso en Indonesia. No se puede circunscribir la creencia religiosa a una única parte del globo.
Este es un mundo mestizo y confuso. Sus problemas no cambian, tan solo adquieren nuevas formas. En Esparta, en el siglo III a.C., después de las Guerras del Peloponeso, fue creciendo una grieta entre la elite dirigente y la gente común, y quienes gobernaban exigieron cambios porque la brecha entre ricos y pobres se había vuelto tan enorme que resultaba intolerable. La sucesión de los monarcas radicales Agis IV, Cleómenes III y Nabis creó una estructura que permitió revivir el Estado; se liberó a los esclavos; se permitió votar a todos los ciudadanos; y la tierra confiscada a los ricos se distribuyó entre los pobres (algo que actualmente no permitiría el BCE). Temerosa de que cundiera el ejemplo, la temprana República Romana envió sus legiones bajo el mando de Tito Quincio Flaminio contra Esparta. Según Tito Livio, esta fue la respuesta de Nabis, el rey de Esparta, y al leerla se siente la frialdad y dignidad que había en sus palabras:
No midáis lo que se hace en Lacedemonia a través de vuestras propias instituciones [...] Vosotros escogéis vuestra caballería, igual que vuestra infantería, de acuerdo con su renta; queréis que pocos destaquen por sus riquezas y que la masa de la población esté sometida a ellos. Nuestro legislador no quiso que el Gobierno estuviera en manos de unos pocos, como los que vosotros denomináis Senado, ni se permitió a ningún orden que tuviera preponderancia en el Estado; creía que la igualdad de rango y fortuna era necesaria para que pudiera existir un gran número de hombres que empuñasen las armas por su patria. 

Tariq Ali es un escritor y director de cine pakistaní. Su último libro es The Extreme Centre: a Warning.
[Este ensayo fue publicado originalmente en la London Review of Books 
Fuente: http://www.counterpunch.org/2015/04/17/the-new-world-disorder/

lunes, 20 de abril de 2015

El ex Presidente chileno, Pinochet y los "disidentes" venezolanos El golpe bajo a América Latina de Ricardo Lagos


Radio U de Chile


El ex Presidente Ricardo Lagos (1) se reunió con las esposas de los "disidentes" venezolanos, Leopoldo López y Antonio Ledezma. En ese marco, tuvo las siguientes palabras : « Es obligación de todos los demócratas de América del Sur tener claridad de los que está ocurriendo. Entendemos los planteamientos que hace el presidente Maduro, pero es indispensable una solución política ».
Y luego : « Hay más de 80 presos políticos, creo que debe pedirse que la Cruz Roja sea aceptada por el gobierno de Maduro para visitar las cárceles y ver las condiciones en que están los detenidos… No sé si digo una impertinencia, pero Pinochet aceptó en su momento que la Cruz Roja viniera a Chile… »
Ricardo Lagos debe saber si se trata o no de una impertinencia. No puede no saberlo. No puede no conocer el valor que tiene cada palabra que se pronuncia en el espacio público, con toda la fuerza simbólica que otorga, además, el hecho de ser un ex Presidente de la República. ¿Qué está diciendo Ricardo Lagos ? ¿Que « hasta » Pinochet tuvo un gesto « humanista » y/o « democrático » ?
Don Ricardo Lagos : la dictadura de Pinochet hirió de muerte a este país, lo hirió sin duda en la negación del derecho a quienes fueron perseguidos por motivos políticos, lo hirió al torturar, al ejecutar, al hacer desaparecer. Pero también lo hirió al introducir, fomentar, construir un modelo de sociedad que excluye día a día a enormes sectores de nuestra sociedad. Ese modelo de sociedad condena. Ese modelo de sociedad mata. Ese modelo de sociedad hace desaparecer : vuelve invisibles, como si no tuvieran el más mínimo valor, a enormes sectores de nuestra población, porque está fundado en la desigualdad, en la exclusión. Esa es la lógica del sistema neoliberal que pone a resguardo a unos pocos, excluye a muchos y condena a los otros a ser los nuevos sobrevivientes de una lucha impiadosa por el sustento diario. Este sistema, que la dictadura nos legó, la Concertación –hoy Nueva Mayoría– lo consolidó. ¿Entonces, qué ? Si ser demócrata significa meramente « dejar hacer », entonces la palabra demócrata debe ser repensada, interrogada, cuestionada. Porque no nos pone a salvo : no nos libera de la inequidad.
Don Ricardo Lagos : ¿usted está comparando el Presidente Maduro al Dictador Pinochet ? Sin duda, usted, como cualquier ciudadano chileno tiene derecho a decir lo que le parezca y yo –como cualquier ciudadana– puedo esperar que usted, en su calidad de ex mandatario, ubique las experiencias políticas en su debido contexto. Sin ser especialista de estos temas, creo entender que Venezuela, de la mano del ex Presidente Hugo Chávez y hoy del Presidente Maduro, está llevando a cabo una lucha que en nuestro país parece haber muerto junto con la Unidad Popular.
¿Quién lucha hoy en Chile por la construcción de un país más justo, más solidario, por un país capaz de ponerle un término a todos los abusos de las oligarquías dominantes ? (No me refiero, desde luego, a los esfuerzos aislados que algunos valientes siguen llevando a cabo sino a las fuerzas reales, activas en este momento y capaces de influir en los escenarios políticos). Es cierto : los países que enfrentan a las clases dominantes tienen problemas. Los tiene Venezuela. Los tiene Argentina desde donde escribo. Pero éstos y otros países que viven hoy situaciones de gran confrontación, tienen los conflictos que se merecen : los conflictos que sus políticas han engendrado. Políticas que han venido a decir : basta. Basta de abuso. Basta de construir países para unos pocos. Basta de enriquecerse a costa de la miseria y del sufrimiento de los más. Sin duda esto no da derecho a actuar de cualquier manera. Pero todo debate sobre derechos humanos en Venezuela debería ser abordado con la conciencia aguda del conflicto que se está dando. Porque los derechos humanos son de todos. También son de las masas excluidas de Venezuela, que nunca generaron una palabra de aliento o de indignación por parte de nuestros gobernantes.
Don Ricardo Lagos : cuando se habla en público, cuando se tiene una tribuna, cuando se cuenta también con ese beneficio de atención que otorga el rango de ex Presidente de la República, todas las palabras cuentan. Hay que intentar hacerse responsable de ellas. Que usted lo cite a Augusto Pinochet para desarrollar un argumento supuestamente democrático y respetuoso del derecho es algo más que una impertinencia. Es una vergüenza. Es un golpe bajo. Es no haber entendido la propia historia. Es, en el contexto en que fueron pronunciadas sus palabras, restarse a la lucha que hoy se está dando en nuestro continente. Usted está en su derecho : puede restarse, puede criticar, tener una visión distinta y opinar en consecuencia. Pero es indigno de su parte recurrir a Pinochet para atacar y estigmatizar, una vez más, a hombres y mujeres en lucha. En lucha por la reconquista de la soberanía y del principio mismo de igualdad para todos. Especialmente para los excluidos de siempre. Esos mismos que nuestra sociedad tan democrática relega y condena.
1/ Ricardo Froilán Lagos Escobar fue presidente de la República de Chile de 11 de marzo 2000 al 11 de marzo de 2006.
DiarioUchile. Santiago de Chile, abril 2015.
*Antonia García Castro. De nacionalidad chilena. Licenciada en ciencias políticas (IEP de París), doctora en sociología (EHESS). Colaboradora de la revista Cultures & Conflits y columnista del diario electrónico de Radio Universidad de Chile.

viernes, 17 de abril de 2015

Cuando los medios nos despojan de la libertad

Niños y adolescentes como carne de presidio



Es antigua en México la propuesta de reducir la edad penal. Casi sobra decir que se trata de una idea proveniente de los sectores sociales más derechistas y retrógrados. Ya se sabe que entre esos grupos predomina la tendencia a combatir los efectos de un problema en vez de atender primordialmente las causas que le dan origen.

Esta propuesta reaccionaria no es, por supuesto, exclusiva de México. Ahora mismo (12-19 de abril) se está realizando en la ciudad de Doha, capital de Catar, el Décimo tercer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, uno de cuyos temas es precisamente la discusión de la posibilidad y conveniencia de la reducción de la edad para proceder judicialmente contra los menores de edad infractores de la ley.

El carácter universal de esa reunión da cuenta de lo extendido y creciente del problema de la delincuencia juvenil e incluso infantil. Pero también documenta la tendencia planetaria a enfrentar el asunto desde el punto de vista de los efectos, y de la ausencia o escaso peso de la investigación de sus causas. E igualmente descubre la persistencia histórica de la ideología del castigo, del ojo por ojo y del diente por diente, del que la hace la paga.

Atacar los efectos, ciertamente, es más fácil, aunque casi siempre sea inútil y hasta contraproducente. Es claro que mandar a más adolescentes y a más niños a la cárcel no contribuye a eliminar o siquiera reducir significativamente el problema. Y más aún: contribuye indiscutiblemente a su incremento, habida cuenta de la experiencia universal e histórica que califica con razón a las prisiones como escuelas del crimen. Atacar las causas, en cambio, exige estudiar un fenómeno social sin duda complejo y multifacético. Y preguntarse por qué cada día es mayor el número de jóvenes o niños que delinquen.

¿Tiene que ver este continuado aumento con la imparable urbanización del planeta? ¿Es fruto de la bien documentada creciente desigualdad social? ¿De un incremento de la cifra de niños y jóvenes que carecen de medios de vida o con ingresos precarios o insuficientes? ¿De una masificación de la producción de bienes de consumo que ofrece de todo a todos pero que sólo algunos pueden pagar?

¿También será producto del imbatible desempleo, auténtico flagelo de nuestra época o, mejor dicho, de la economía capitalista que mientras más produce menos mano de obra necesita? Un niño o adolescente hijo de desempleados carece de una fuente de subvención de sus necesidades, incluso de las más elementales. ¿Cómo allegarse lo necesario o hasta lo superfluo pero apetecido?

¿Tendrá que ver el asunto con el crecimiento del mercado de estupefacientes, lo que permite a jóvenes y niños incorporarse a actividades no exentas de riesgos pero proveedoras de ingresos?

Hay sin duda algo de esto último, pues se sabe que una buena parte de los niños y jóvenes presos lo están por su participación en estas actividades. Y si el mercado de drogas es creciente, es claro que también será creciente la participación en él de menores de edad.

De modo que, hablando estrictamente, niños y jóvenes caen en la cárcel por participar poco o mucho en una actividad esencialmente comercial antes que delictiva o criminal. Si la producción, distribución y consumo de estupefacientes fueran objeto del código de comercio y no del código penal, esos niños y muchachos serían piezas importantes en el cálculo del producto interno bruto (PIB) y no simplemente carne de presidio.

Blog del autor: www.miguelangelferrer-mentor.com.mx

lunes, 13 de abril de 2015

Entrevista a Omar García, sobreviviente de Ayotzinapa “Es una guerra que están librando contra el pueblo”


Noticias PIA


Debo decir que la Caravana 43, me hizo recordar la Caravana de la Esperanza, (mayo 2013) con la que el sacerdote Alejandro Solalinde junto a una comitiva de madres centroamericanas que buscaban a sus hijos desaparecidos en México, también visitaron varias ciudades estadounidenses buscando ayuda internacional. Esos migrantes en tránsito a los que los gobiernos y el sistema obligan a migrar y que desparecen en territorio mexicano. En aquella ocasión fue tanta la apatía y sigue siendo cuando de migrantes indocumentados se trata. Quién iba a imaginar que apenas dos años después una Caravana 43 estaría en las mismas circunstancias. ¿En qué nos hemos convertido?La Caravana 43 arribó a Chicago. ¿Qué es la Caravana 43? Es una comitiva de padres de los alumnos desaparecidos en Iguala, Guerrero el 26 de septiembre de 2014. En la misma viajan alumnos de la Escuela Normal Rural San Isidro Burgos de Ayotzinapa. Otrora famosa por ser la que vio egresar de docente al legendario Lucio Cabañas. Hoy en día reconocida a nivel mundial por la desaparición de 43 de sus alumnos y los asesinatos de otros.
Son 3 caravanas que están viajando a lo largo y ancho de Estados Unidos, y que tienen como objetivo visitar 40 ciudades para denunciar con testimonio propio lo acontecido en Iguala. Tuve la oportunidad de entrevistar a Omar García, alumno sobreviviente, fue algo de pocos minutos debido a la agenda tan ajetreada y el programa a desarrollar.
Debo decir que es un joven al que los arrestos se le notan hasta en la forma de pararse. A usted como lector, le pido que haga lo mínimo: comparta esta entrevista, que más personas se enteren y se unan a esta denuncia mundial. Los 43 también son nuestros hijos, hermanos, amigos, alumnos, al igual que todos esos desaparecidos, que todas las niñas, adolescentes y mujeres víctimas de los feminicidios en nuestros países.
Crónicas de una Inquilina, en la serie Encuentros, hoy les presenta a Omar García, alumno sobreviviente de la Escuela Normal de Ayotzinapa, Iguala, Guerrero, México.
-¿Cuál es el objetivo principal de esta Caravana 43 en Estados Unidos?
-Informar, buscar solidaridad. Que se presione a las autoridades mexicanas, que no pueden abandonar el caso porque hay muchas irregularidades, quedan muchas preguntas. Muchas dudas sobre su versión oficial de que nuestros compañeros han sido calcinados, nosotros no lo admitimos por muchísimas razones.
-¿Qué las han dicho Amnistía Internacional y la Corte Interamericana de Derechos Humanos?
-Con ellos tenemos contacto desde el principio, ellos han estado pendientes desde el primer día. Venimos a sensibilizar a la población, que entiendan que estos organismos deben tener garantías de trabajo libre. Acceso a todos los archivos de la investigación. Que no se les presione y se les ponga ningún tipo de barrera por parte del gobierno mexicano. Que se abran los expedientes a ellos para que al mismo tiempo emitan recomendaciones al gobierno mexicano sobre qué otras cosas tiene que investigar, aparte de lo que supuestamente ya ha investigado. Es por eso, además es un tema muy controversial e importante porque es uno de los primeros que se han difundido tanto a nivel mundial, y si no se resuelve un problema que ha sido difundido tanto entonces mucho menos se van a resolver los otros que no tienen difusión y que ahí están.
Hay miles de familias que han padecido lo mismo que nosotros, no estamos hablando de 43 sino de miles. Y todos ven con esperanza que si Ayotzinapa logra incidir o alterar un poco la cuestión legal de derecho internacional, los acuerdos que México tiene en materia de Derechos Humanos pero que no acata, pues si no lo logramos ahora el hecho se va a repetir y continuará como se ha visto en los últimos años.  
-¿Qué organismos internacionales les han dado apoyo aquí en Estados Unidos?, hablo respecto a la Caravana.
-Ya se tuvo una reunión en Nueva York, de las primeras hace unas dos semanas (ellos están en Estados Unidos desde el 16 de marzo, terminan la gira el 24 de abril) con miembros de la Corte Interamericana, también con miembros de Naciones Unidas, de Amnistía Internacional. Sí hemos tenido muchas reuniones y diferentes acercamientos con representantes de coaliciones.
-¿Y qué han dicho, en qué van a incidir ellos?
-En difundir, en ampliar el mensaje en sus comunidades, a la gente que todavía se muestra insensible e indiferente ante esta situación. Es que no es un problema cualquiera, no es un capricho de 43 padres que se aferran en no aceptar la muerte de sus hijos. Es que después de esto sigue un proceso de aplicación de la justicia. Y la aplicación de la justicia que nos ofrecen (el estado mexicano) es la de los dineros, un carpetazo, becas, pero siempre nos van a dejar con la incertidumbre de qué fue lo que realmente pasó. No, ese tipo de justicia no la admitimos, en México no hay ni siquiera una institución que se dedique a buscar a personas desaparecidas, es más ni se atreven a tipificar el delito como desaparición forzada, lo quieren reducir a un simple delito común, a un secuestro, a un asesinato y quieren echarle la culpa al narcotráfico. No, ahí hubo responsabilidad del estado mexicano, aquí no hay más. El relator de las Naciones Unidas ha insistido muchas veces que en México se practica la tortura generalizada por parte de las fuerzas armadas hacia el pueblo y las organizaciones.
Ahorita está una guerra entre dimes y diretes del gobierno mexicano contra ese relator de las Naciones Unidas y él vuelve a decir sí hay desaparición forzada, sí hay tortura, y el gobierno mexicano dice no, no hay. Más de 200 organizaciones dicen que sí, menos el gobierno mexicano. Y si venimos a Estados Unidos es para decir que aquí hay varios tratados económicos y en materia de seguridad que tienen que ver con lo que pasa en México. Son las causas, el Plan Mérida, por ejemplo. Que envía armas y recursos al gobierno mexicano, ¿para qué?, ¿para qué quieren armas?, ¿para reprimir al pueblo? Es una guerra que están librando contra el pueblo mismo. Están mirando hacia dentro, no están mirando hacia fuera.
-Es cierto, y mirá, ¿cómo se han comportado los consulados con la caravana?
-Imprudentes, insensibles, algunos han querido entablar diálogo pero realmente sabemos que no pueden determinar nada un simple consulado en una ciudad. Tampoco nos vamos a rebajar.
-¿Se han presentado ellos a las marchas?
-No, a ninguna. Incluso en algunos nos les han permitido a los padres estar ahí. Es una insensibilidad total han cerrado filas. Se plantan en la postura de que ya, ya están muertos regrésense a su casa nada tienen que estar haciendo. Pero no se dan cuenta del proceso, lo demás, ¿cómo garantizar de que el hecho no se repita? Nosotras estamos a la voluntad de hacer lo que esté a nuestro alcance para evitar que se vuelva a repetir. El gobierno no está en esa postura.
-El estado dice que fue Guerreros Unidos, pero ustedes están buscando que se investigue.
-El estado no va a investigar al propio estado, la Procuraduría General de la República no es una institución que pueda investigar al propio estado. La Suprema Corte de Justicia se ha mantenido indiferente, igualmente no lo va a hacer por eso necesitamos sea el Derecho Internacional, las leyes internacionales los que obliguen al gobierno mexicano a asumir su responsabilidad. A pagar los costos políticos que esto implique. No es eso nada más, a partir de ahí se tienen que crear nuevas instituciones. Nosotros como padres de familia, estudiantes, la gente que ha tenido víctimas de desaparición forzada son los que tienen que hacer una convocatoria para que una nueva institución surja; no con funcionarios del gobierno ni por dedazo de ellos. Tenemos que llamar a intelectuales, a gente que esté dispuesta a sacrificarse para buscar a los más de 30,000 desaparecidos.
-Los casos de femincidios…
-Exacto, el caso de la Guardería ABC.
-Los migrantes…
-También, o sea hay muchísimos problemas.
-Hace tres años vino Alejandro Solanlinde con la Caravana de la Esperanza, exponía el tema de los migrantes desaparecidos y la apatía de la sociedad mexicana. ¿Cómo has visto la respuesta del pueblo mexicano respecto a los 43?
-La respuesta ha sido buena en gran medida. No solamente el pueblo mexicano, hay muchísima gente a nivel internacional que está sensible a la situación y al pendiente, de eso no nos quejamos, el problema es que a pesar de todo ese apoyo y esa difusión el gobierno mexicano sigue plantado y burlándose en la cara de los mexicanos. Utilizando helicópteros del estado para uso personal. Una casa hasta blanca. Llenos de recursos.  
-¿El apoyo de la iglesia?
-Mucho, muchos sectores de la iglesia han apoyado. Los más recalcitrantes y conservadores obviamente se han vuelto contra el movimiento y se han puesto del lado del gobierno pero eso así es. En verdad hemos obtenido más apoyo del que cualquiera hubiera imagino antes. De todos los sectores, nosotros no hemos hecho distinción, porque eso nos alcanza a todos. Con los únicos con los que no nos hemos juntado es con los partidos políticos. Ahí si no.
-¿Y López Obrador?
-Bueno, queremos hechos no palabras ni promesas de campañas. Queremos que se actúe. Ante una situación así no se le puede creer a nadie. Si perdiste a un hijo, si perdiste a un compañero, si viste que el gobierno de los llevó y si conoces qué es el gobierno, qué instituciones forman el gobierno o el estado sabes que todos están inmiscuidos.
-¿Qué sigue después de la Caravana 43?
-Esperamos encontrar a nuestros compañeros, nosotros no le ponemos meta a esto en tiempo, le ponemos meta en encuentro de nuestros compañeros. Tampoco queremos pasar años. Tampoco queremos que nos lleven trámite tras trámite que es lo más sabe hace el gobierno. Queremos encontrarlos ya. Y vamos a hacer todo lo posible para encontrarlos. No nos vamos a detener. No vamos a dar ni un paso atrás.
-¿Algo que más que querrás agregar?
-Simplemente decir la verdad. A pesar de todo el apoyo que hemos tenido también hay mucha gente indiferente y que empieza a repetir el discurso que tiene el gobierno. A decir no pues ya, resígnense. Váyanse a su casa y dejen de andar exigiendo.
Bueno cabrones, ustedes qué son, son personas o qué son. En verdad, qué son, por qué repiten tan fácilmente, por qué no mastican la información por lo menos antes de tragársela. Por qué no se ponen en los zapatos de una madre, de un padre de familia, ¡carajo! ¿Es que nunca han perdido un familiar? De causas naturales se siente bien cabrón y ahora sabiendo que te lo chingó el gobierno, no mamen. Que entiendan eso, estamos enojados. Estamos dolidos. Y no se vale que anden diciendo que nosotros nos dedicamos a otra cosa.
Ahora pues juzgan el método, pues enséñennos de qué manera se hace. Acérquense y sugiérannos, en verdad nosotros lo que más queremos es que nos guíen, ya no sabemos qué hacer, hemos ido a todas partes, venimos a Estados Unidos, vamos a ir a Europa y a Suramérica, también a buscar mejores formas de hacer las cosas. Porque lo que menos queremos es afectar a otros, no queremos que se vuelva a repetir, ni por ellos, ni por nosotros ni por nadie. Nos tienen que entender la ética que tenemos, y no vayan a confundir la ética con mis malas palabras.

Fuente original: http://www.noticiaspia.org/es-una-guerra-que-estan-librando-contra-el-pueblo-entrevista-omar-garcia-estudiante-sobreviviente-de-ayotzinapa/

sábado, 11 de abril de 2015

Autoriza el Senado que agentes de EU actúen armados en México


9 DE ABRIL DE 2015 PrOCESO 

MEXICO, D.F. (apro).- La Cámara de Senadores aprobó por 78 votos a favor del PRI y el PAN, 20 en contra y dos abstenciones reformas a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, con el fin de autorizar que servidores públicos extranjeros puedan portar armas en territorio mexicano en las agencias aduanales y centros migratorios.
De acuerdo con estas modificaciones, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) será la responsable de autorizar la portación temporal de armas a los agentes extranjeros de migración o aduanas, así como a los agentes de seguridad, que acompañen visitas oficiales o equivalentes, siempre que se trate de revólveres o pistolas de funcionamiento semiautomático, cuyo calibre no sea superior a 0.40 o equivalente.
Según la iniciativa, enviada por el Ejecutivo federal, los permisos serán tramitados por las secretarías de Gobernación o de Hacienda ante la Sedena, con 15 días de anticipación, cuando menos. Los permisos serán extraordinarios para agentes aduanales y de migración.
En el debate, el senador del PT y exsecretario de Gobernación, Manuel Bartlett, afirmó que una reforma de este tipo viola los artículos 10, 21, 35, 36 y 89 constitucionales y violenta el artículo 89, fracción X, sobre los principios de política exterior de no intervención y autodeterminación de los pueblos, ya que el “monopolio de la fuerza pública dejará de existir y se compartirá con agentes extranjeros”.
Además, añadió Bartlett, el Congreso no tiene facultades para legislar sobre las armas de fuego que porten agentes extranjeros en territorio nacional.
Para el senador Alejandro Encinas, estas reformas equivalen a legalizar operativos como el de “Rápido y Furioso”, y calificó como “débil” y “falaz” el argumento de que con la intervención de agentes aduanales o migratorios extranjeros en territorio nacional se alentará más turismo, aumentará el comercio y se reactivará la economía.
“Si esa fuera la intención, en todo caso las reformas debieron realizarse a la Ley de Aduanas y de Migración, no a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos”, puntualizó Encinas.
Dolores Padierna, senadora del PRD, advirtió que las aduanas nacionales no sólo están en los estados fronterizos. Son 49 aduanas, 19 en la frontera norte, dos en la frontera sur, 17 marítimas y 11 interiores, incluyendo el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
“Se argumenta que esta iniciativa fomentará los ingresos por exportaciones y reducirá los costos de almacenamiento, pero no lo demuestran, no dan ningún cálculo, no dicen dónde estarán los beneficios, demuéstrenlo”, retó Padierna a los senadores que apoyaron la reforma.
La presidenta de la Comisión de Gobernación, Cristina Díaz, del PRI, argumentó que los cambios no implicarán sometimiento de una nación a otra. “Nuestro país cuenta con una de las legislaciones más estrictas en materia de armas de fuego a nivel internacional y los extranjeros deberán cumplir con ella”, aseguró.
A su vez, la otra senadora del PRI que dictaminó a favor, Graciela Ortiz González, presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos, insistió en que se trata de agilizar el intercambio comercial e incorpora supuestos no contemplados antes, como las visitas de alto nivel provenientes de Estados extranjeros.
En su turno, el senador Ernesto Cordero, del PAN, defendió las reformas y afirmó que “es más temible un policía armado de Iguala” que un agente migratorio o aduanal de Estados Unidos.
El también senador priista y exgobernador de Chihuahua, Patricio Martínez, afirmó que su grupo apoyaba la reforma porque mejorará las condiciones de vida de los mexicanos y de los empresarios en sus exportaciones e importaciones.

viernes, 10 de abril de 2015

El Tratado de Libre Comercio que destruyó México

Sputnik News


La política no es otra cosa que economía concentrada. V.I. Lenin 1870-1924

El fin del Siglo XX y el comienzo del Siglo XXI se han caracterizado no solamente por la proliferación de guerras, sino también por el boom de diferentes tratados internacionales que en muchos casos han devastado la economía y la estabilidad de muchos países, llevándolos a una vorágine de dependencia de la cual no pueden salir.
Día tras día la prensa globalizada nos está informando sobre los acuerdos FIPA, ACTA, AP, TPP, TTIP, TIFA, NAFTA, TLC, GATT, WTO, TISA etc. y nos preguntamos lógicamente para qué existen tantos tratados y qué intereses sirven. Para entender todo este embrollo, del que por supuesto sólo se han beneficiado o se benefician unos pocos, habrá que revisar la historia.
Resulta, según los archivos de la Carnegie Endowment for International Peace (Fundación Carnegie para la Paz Internacional), que ya en 1908 la junta directiva de esta organización estaba debatiendo "si habían otras formas conocidas además de la guerra para poder alterar la vida de una nación". Después de muchos días de deliberación, los participantes llegaron a la conclusión que la guerra siempre había sido el método más efectivo de cambiar la vida de una nación o una sociedad. A la vez afirmaron que tratados, acuerdos y pactos internacionales también podrían servir este propósito orientados a debilitar la soberanía del Estado a través de su gradual subordinación a las organizaciones internacionales.
En la era de la globalización las corporaciones transnacionales amparadas por la única superpotencia del mundo, Estados Unidos, tomaron bajo su control el aparato de toma de decisiones de la mayoría de las organizaciones internacionales que a su vez, a través de los acuerdos bilaterales o multinacionales hicieron disminuir la libertad política, jurídica y económica de los países participantes en nombre del acuerdo internacional firmado. En realidad cada tratado internacional afecta la soberanía de los países firmantes y en especial la de los países en proceso de desarrollo que, frecuentemente o casi siempre, aceptan las imposiciones de las naciones más poderosas con quienes firman el acuerdo.
México es un ejemplo más claro de las consecuencias que podrían tener los tratados en la vida económica, política y financiera de una nación y de su sociedad. Siempre en la mira de su vecino del Norte, este orgulloso y soberano país finalmente sucumbió a las presiones de Washington y sus generosas promesas de prosperidad y firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA en inglés) con Estados Unidos y Canadá en 1992. A partir del primero de enero de 1994 este tratado entró en vigencia. Aquel año muchos estudiosos mexicanos denunciaron que eran muy pocas personas que pudieron tener acceso a los 2226 artículos de aquel acuerdo antes de la firma final y ni siquiera los miembros del Congreso tuvieron tiempo de revisarlos con detenimiento y debatirlos.
En todos estos 20 años de existencia del TLCAN la prensa globalizada no cansaba de hablar año tras año de las ventajas económicas que tendría México a mediano y largo plazo. Sin embargo, mientras el tiempo avanzaba, el país se empobrecía cada vez más, lo que se reflejaba en el incremento de la violencia y del crimen organizado. Actualmente México es considerado por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos como el "cementerio de desaparecidos", cuyo número supera 25 mil personas y esto sin contar unos 100 mil muertos por violencia en los últimos 20 años y más de 150 mil personas desplazadas.
El país que en 1994 era prácticamente autosuficiente en la alimentación, para 2014 se convirtió en importador neto de alimentos básicos en América Latina. De acuerdo al periodista mexicano, Carlos Fernández-Vega, desde la entrada en vigor del TLCAN el país ha importado alimentos "por 275 mil millones de dólares y el 80 por ciento de los cuales proviene de EEUU, mientras se incrementa el número de mexicanos sin acceso a los alimentos y el campo nacional es una enorme fábrica de pobres".
En 1994 se importaron los alimentos por 1.800 millones de dólares y en 2014 por 25 mil millones de dólares. Actualmente el país importa el 75 por ciento del consumo nacional de arroz, 30 del maíz y el 42 por ciento de trigo. También compra principalmente en Norteamérica carne, lácteos, huevos, leche, aves, semillas etc. Su exportación se limita a hortalizas, plantas, raíces y tubérculos, frutas, bebidas y vinagre. México ya dejó de ser autosuficiente en productos del mar teniendo 12 millas de mar territorial y 200 millas de zona económica exclusiva y su flota pesquera prácticamente ha desaparecido.
Todo esto explica por qué el 60 por ciento de 112 millones de habitantes de México son pobres y sin acceso a la seguridad social. El TLCAN tampoco ha traído el prometido trabajo completo. Actualmente casi 30 millones de mexicanos trabajan en la informalidad (60.1 por ciento de la población ocupada) con el sueldo mínimo de 167 dólares al mes. Según los informes gubernamentales, el índice de obesidad y sobrepeso de los habitantes del país aumentó en estos 20 años del 32 al 78 por ciento debido a la mala alimentación y la falta de acceso a la alimentación nutritiva que ha sido reemplazada por la comida chatarra importada de EEUU. Tal es la situación que tres de cada cuatro camas de hospital las ocupan pacientes con enfermedades relacionadas con obesidad.
Sin embargo, para el presidente de EEUU, Barack Obama "México de hoy registra un progreso importante", según expresó. En cierto modo tiene razón el "gerente de la Casa Blanca" pues los ricos nacionales se hicieron más pudientes. Carlos Slim aumentó su fortuna en estos 20 años de 6.800 millones de dólares a 77.100 millones, Ricardo Salinas Priego de 1.900 millones a 8,000 millones, la Familia Servitge Montull de 1.200 millones a 4.900 millones y Alberto Bailléres de 1.900 a 10.400 millones de dólares, como lo anunció la revista Forbes. En total la fortuna de los multimillonarios mexicanos aumentó de 44.100 millones en 1994 a 129.300 millones de dólares. Seguro a eso se refería Barack Obama cuando hablaba del "progreso" mexicano.
Estados Unidos también obtuvo su "progreso" tanto en términos económicos y financieros a través del TLCAN como en los geopolíticos y geoestratégicos. Sus corporaciones energéticas recibieron el acceso al petróleo mexicano (10.500 millones de barriles) que el actual presidente del país Enrique Peña Nieto logró privatizar, además la banca norteamericana tomó control del sector financiero nacional. Los agentes del Servicio de Alguaciles de EE.UU., del Departamento de Justicia, de la DEA, FBI andan por el país como "Pedro por su casa", inclusive participan disfrazados y armados como elementos de la Marina mexicana en operativos antinarcóticos y de otra índole. Mientras tanto, la droga fluye a través de México a Norteamérica. Se calcula que cada año entran a EEUU algo de 700 toneladas de cocaína a pesar de todo este despliegue de las fuerzas de seguridad, tanto nacionales como norteamericanas.
México en realidad se ha convertido en el primer laboratorio norteamericano para remodelar un Estado y acomodarlo a sus intereses y a los intereses de sus corporaciones. Tiene toda la razón el periodista mexicano, Alejandro Nadal al afirmar que el capital financiero globalizado "no está destruyendo el Estado, sino que lo está reconfigurando y reorganizando para que responda a sus necesidades e intereses". El mismo mercado neoliberal necesita un Estado que facilite crear el mercado electoral, judicial y legislativo y además que sepa controlar y hacer obediente la mano de obra. La corrupción es uno de los métodos de lograr todas estas metas, en beneficio de la primera superpotencia del mundo y de sus corporaciones. El Estado a cambio recibe la protección moral y en cierto modo la económica y mediática de las corporaciones envueltas en este juego donde lo nacional cede el piso a lo transnacional.
Tal es la situación de México actual que, según el editor del "International Forecaster", James Corbett, en 2013 la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EEUU presentó una infografía a la senadora demócrata Diane Feinstein donde Norteamérica, Canadá y México eran parte de su "Homeland" (Patria) que en el futuro se convertiría en la Unión Norteamericana. La misma idea de crear una Comunidad Norteamericana fue lanzada en 2005 por la Comisión Trilateral estadounidense, el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales y por el Canadian Council of Chief Executives. Todo es cuestión de tiempo y de aprobación de nuevos acuerdos, tratados y pactos que Washington está implementando paso a paso mientras el pueblo mexicano y el canadiense, están siguiendo el juego de despolitización en el que los están envolviendo los medios de comunicación, día tras día, con paciencia, insistencia y persistencia, de acuerdo a los manuales de la "guerra psicológica".
En realidad Canadá, México, América Central y el Caribe constituyen una pequeña parte del proyecto norteamericano del imperialismo globalizado.
Estados Unidos también está enfrascado, a tiempo completo, en el proyecto de sacar Europa, envuelta desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en unos tratados secretos con Estados Unidos reforzados posteriormente a través de acuerdos comerciales y militares (OTAN), de su camino geoeconómico y geopolítico. La próxima firma del Tratado Trans — Atlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) pondrá fin a la soberanía de la Unión Europea y a la de sus miembros en términos individuales. También está en marcha el Tratado Trans-Pacífico de La Asociación Económica de la Región de Asia-Pacífico (TPP) proyectado hacia el dominio de Asia y el aislamiento de China y Rusia.
Pero como dice el refrán popular: "El que abarca mucho, aprieta poco". La vida siempre da sorpresas y esta tierra ya no es "un río de rodillas". Por de pronto América Latina lo está demostrando. China se ha convertido en la segunda economía del mundo y su yuan ya es la segunda moneda de reserva internacional aunque no lo reconozca oficialmente la Casa Blanca. Rusia está recuperándose a pesar de las sanciones de EEUU. y sus satélites como la Unión Europea y Australia, a través de su presidente, Vladimir Putin anuncia a los cuatro vientos "que nadie se haga ilusiones de que pueda lograr supremacía sobre Rusia".
¿Lo tendrán en cuenta los globalizadores iluminados tanto neoliberales como neoconservadores?. Lo dudo mucho, porque como dijo Antón Chéjov, "cada uno tiene cabeza, pero no todos la necesitan".

Fuente original:
http://mundo.sputniknews.com/firmas/20150408/1036193368.html#ixzz3WoiiIMQr

El héroe se llama redes sociales

Hace unas cuantas horas renunció a su cargo como director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), David Korenfeld, aunque obviamente se trató de un cese disfrazado de renuncia. Enrique Peña Nieto, jefe y amigo del cesado, no pudo soportar las presiones públicas que demandaban sancionar la conducta abusiva e ilegal del ahora ex director. 

Un rápido vistazo a la imprescindible Wikipedia, y aquí está un breve pero puntual resumen del asunto: “El 1 de abril de 2015 se denunció a través de las redes sociales que el día anterior un helicóptero oficial de la Comisión Nacional del Agua había recogido a Korenfeld y su familia en las instalaciones del club de golf Bosque Real, donde reside. Ese mismo día la dependencia oficial emitió un comunicado en el que aseveró que ello se debió a una enfermedad grave. Sin embargo Korenfeld fue fotografiado corriendo 12 kilómetros en el Bosque de Chapultepec unos días antes. Y el gerente de la agencia de viajes Cuveé Escapes, en Vail, Colorado, confirmó que Korenfeld y su familia tenían una reservación para pasar el fin de semana en ese resort. Ante el rechazo a la falaz versión, Korenfeld se disculpó públicamente, calificó el hecho como un «error inexcusable» y anunció que pagaría el costo del uso del helicóptero mediante un depósito a la Tesorería de la Federación. Posteriormente la Secretaría de la Función Pública anunció el inicio de un proceso de investigación contra Korenfeld en relación con el indebido uso del helicóptero”. 

Hasta aquí nada nuevo. Un funcionario ladrón que es pillado en falta y que solamente es echado del cargo en lugar de pasar una temporada tras las rejas. Como en cualquier dictadura, ser amigo del Presidente de la República tiene sus ventajas. 

Hay en el asunto Korenfeld, sin embargo, algo novedoso: la utilización de las redes sociales para hacer pública una conducta abusiva y, también, delictiva. En otras épocas, antes de la era de las ubicuas y universales redes sociales, la denuncia de la conducta de don David hubiera corrido por cuenta de un reportero diligente, de un conductor de radio o televisión o del director o propietario de algún periódico o revista. Korenfeld habría tenido a su favor la escasa posibilidad de una amplia y universal denuncia pública. Y ello, a pesar de la diligencia y valentía necesarias de ese reportero, de ese conductor o de ese director o propietario de medio impreso. La censura, la autocensura, el interés comercial de la empresa o las limitaciones físicas de difusión habrían hecho su parte para mantener oculto o disminuido el abuso de poder. 

Ahora eso ha sido imposible. Las redes sociales no tienen esas limitaciones. Todos somos parte de ellas. A veces como receptores, a veces como emisores y, en determinadas circunstancias, en la doble vía de la emisión-recepción. El planeta vive una auténtica democratización de la comunicación social. 

No se me escapa, desde luego, que no haya sido una casualidad la grabación en video de la falta de Korenfeld, y que en realidad haya sido fruto de un pitazo, de una consigna o de la tarea de algún enemigo político. Pero para el caso de la documentación del hecho y de los efectos subsiguientes, lo medular es que el héroe anónimo de este asunto se llama redes sociales. Gutemberg primero, luego Marconi y ahora internet, héroes, cada uno en su momento, de esta forma actual y superior de la democracia y de la libertad de pensamiento y de expresión. 

Blog del autor: www.miguelangelferrer-mentor.com.mx

He publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Periodismo de investigación con Juan Bautista. la impunidad y el caso Ar...